Compañías de "seguridad y vigilancia" pueden usar un smartphone para tomar fotos de ti o tus alrededores sin que lo sepas, según lo dicho por Pratap Chatterjee de la Oficina de Periodismo Investigativo (Bureau of Investigative Journalism) durante una mesa redonda en Londres, moderada por Julian Assange, uno de los fundadores de Wikileaks, quien al dato decidió "prender en fuego" la sala diciendo:

Quién tiene aquí un iPhone? Quién tiene aquí un BlackBerry? Quién aquí usa Gmail? están todos jodidos.

Por otro lado, Stefania Maurizi, una periodista de L'Espresso de Italia mostró documentos que demostrarían que este tipo de software no solo es capaz de espiar a usuarios, también puede modificar mensajes enviados o crear nuevos.

Las declaraciones simplemente avivan aún más el fuego iniciado con la revelación de Carrier IQ, un software que bien podría ser descrito como u rootkit que espía en Androids, BlackBerrys, Nokias y está instalado en 130 millones de móviles de todo el mundo.

Para hacer las cosas aún peores, resulta que Carrier IQ también está presente en iOS, aunque con un recabado de datos, aparentemente, no tan extenso.

¿Deberíamos tomarnos tan en serio nuestra privacidad o este tipo de recabado de datos? A lo primero: y a medida que pase el tiempo nuestra privacidad se hará más y más importante ya que nuestros hábitos de comportamiento son cada vez más valiosos. Si el recabado de datos que mencionan en la mesa redonda de Julian Assange es capaz de identificar usuarios individuales entonces debería no solo preocuparnos, tiene que alarmarnos y tomar decisiones fuertes (como el dejar de usar dispositivos y servicios hasta estar seguros que no nos espían de esta forma).