Hace un par de semanas supimos que HP iba a trabajar con procesadores ARM para integrarlos en sus servidores, la verdad es que la noticia sorprendía, y mucho, por el cambio de arquitectura en unos dispositivos que tienden a ser bastante estables (y que no suelen ser propensos a la realización de cambios radicales). La llegada de ARM a HP venía motivada, principalmente, por la reducción del consumo y aunque el proyecto aún está en fase temprana, y más cercano a un experimento que a un producto comercial, el cambio supone todo un espaldarazo para un ARM que parecía anclado al mundo de la movilidad (donde es líder indiscutible). Y si HP parecía el único que iba a abrirle las puertas de los centros de datos a la arquitectura ARM, NVIDIA acaba de hacer un anuncio muy importante: el Centro de Supercomputación de Barcelona construirá un nuevo supercomputador híbrido que utilizará CPUs ARM de bajo consumo junto a GPUs de alto rendimiento.

Si la construcción de supercomputadores es algo fascinante, que se vaya a construir un supercomputador usando procesadores ARM combinados con procesadores gráficos es una noticia apasionante, tecnológicamente hablando. La idea es combinar procesadores de bajo consmo NVIDIA Tegra (arquitectura ARM) con los procesadores gráficos (GPUs) NVIDIA CUDA para obtener un supercomputador que, a corto plazo, sea de 2 a 5 veces más eficiente desde el punto de vista energético que los más eficientes desplegados en la actualidad.

El proyecto, de nombre Mont Blanc, quiere llegar a una arquitectura que sea escalable y que, con el tiempo, consuma entre 15 y 30 veces menos potencia que los supercomputadores actuales gracias a la integración de componentes que estaban vinculados al mundo de los dispositivos móviles y que, por tanto, fueron diseñados bajo la premisa de un bajo consumo. Según el responsable del proyecto, Álex Ramírez:

> En muchos de los sistemas actuales, solamente las CPUs consumen la mayor parte de la energía, en torno a un 40% o más. En comparación, la arquitectura Mont-Blanc se basará en la eficiencia energética de los aceleradores de cálculo y procesadores de ARM utilizados en muchos dispositivos y móviles para lograr un aumento de la eficiencia energética entre 4 y 10 veces para el año 2014

El proyecto está dotado de un presupuesto de 14 millones de euros procedentes de fondos de la Comisión Europea (unos 19 millones de dólares) y, la verdad, es que el proyecto podría llegar a sus objetivos porque el Centro de Supercomputación de Barcelona ya desarrolló un prototipo de supercomputador utilizando 256 procesadores Tegra 2, si bien se dice que para este nuevo reto tendrían la intención de integrar 1.000 procesadores Tegra 3 que serán acelerados por las GPUs NVIDIA CUDA que actuarán como coprocesadores.

¿La reducción del consumo eléctrico de los centros de datos pasará por un cambio en la arquitectura de los servidores? ¿La solución está en los dispositivos móviles? Son dos grandes preguntas que tendrán respuesta en los próximos años con el desarrollo de los primeros servidores basados en arquitectura ARM y que, desde luego, podría ser todo un acontecimiento.

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