Aunque todos tienen alguna característica que los hace particulares ( y que Chrome le da mil vueltas al resto) lo cierto y verdad es que casi todos los navegadores son esencialmente lo mismo: una gran ventana donde se muestra el contenido, unas pestañas, una barra de favoritos y una serie de complementos adornando aquí y allá. Sin embargo, cuando parecía que estaba todo inventado y casi salido de la nada de repente me encuentro con Raven, un navegador casi salido de la nada, aunque ya lleva tres semanas disponible yo no lo conocía, y que de un plumazo reinventa, o mejor dicho reinterpreta, algunos de los conceptos más establecidos de la web.

Así, básicamente lo que hace Raven es transformar la web en aplicaciones, una idea que se ha puesto bastante de moda desde aquel famoso artículo de Wired: 'The Web is Dead', transformarla en aplicaciones. Mediante la instalación de pequeños complementos que ejercen la función de apps se consigue que desde la barra lateral tengamos acceso a la mayoría de los servicios más populares, desde Twitter o Facebook hasta otros como el maravilloso Wunderlist, IMDB o incluso Amazon. No es una idea completamente nueva, pero la manera en la que lo presenta y el navegador, sí.

Nótese como dentro de Twitter puede verse un apartado dedicado para el Timeline, otro para las menciones, otro para el de los mensajes y otro para el de las búsquedas, todos separados entre sí y con una apariencia que recuerda mucho al cliente oficial de Twitter para Mac, cambiar entre ellas nos dirige a una parte de la aplicación. Ocurre igual en el caso de Google, donde las pestañas se subdividen en Gmail, Calendar, Reader y Docs.

Hay que entender que estos iconos no hacen de meros iconos a cada una de esas páginas sino que se comportan como aplicaciones en sí, cuando cambiamos de una a otra de hecho cambian completamente las pestañas que tuviésemos abiertas para mostrar las de la otra. Es decir, cada aplicación se comporta como un navegador aparte, lo que permite focalizar nuestra productividad para cada una de ellas ¿Qué estamos buscando enlaces interesantes para compartir en Twitter? Sin problema, podemos abrir pestañas adicionales sobre nuestro timeline para tal labor ¿Qué queremos consultar el correo para agregar tareas a la vez? Lo mismo.

Raven presenta un concepto quizá un tanto complicado y en el qué es difícil apreciar su potencial a la primera (quizá su mayor inconveniente) pero sin duda tiene un futuro muy prometedor. En estas primeras tres semanas ha tenido un arranque espectacular y ya lleva 100.000 aplicaciones descargadas. De momento sólo está disponible para OS X aunque esperemos que llegue pronto a Windows, con Lion presenta características de integración muy interesantes como el modo a pantalla completa y la sincronización con Safari. No es, desde luego, un navegador que vaya a sustituir para mi uso diario, pero sí para alguna ocasión en concreto o por lo menos para plantearme un par de cosas acerca de cómo uso la web y sus aplicaciones. Dadle una oportunidad, aunque sólo sea como pieza curiosa de software, no os defraudará.