Me parece increíble que una aplicación que sale una de las empresas más innovadoras, importantes e interesantes que hay en la actualidad sea tan pero tan mala sobre todo si es su segundo intento.

Hace unas semanas Google lanzaba, para la felicidad de muchos, la aplicación oficial de Gmail para iOS por medio de la cual podemos acceder desde una aplicación en el iPhone o iPad a todas las funciones de este servicio de correo electrónico. En un mundo ideal el equipo encargado del desarrollo de este software se esforzaría para lanzar algo con una calidad excepcional que iguale la increíble experiencia de usuario que nos da Gmail.

La realidad es otra. Quince días para, simplemente, arreglar el problema de notificaciones. La aplicación sigue siendo una especie de contenedor de la versión web para pantallas táctiles de Gmail, con el simple agregado de poder incluír adjuntos y las notificaciones, las cuales, aunque ahora sí funcionan lo hace de manera incompleta.

Resulta que a partir de iOS 5 se puede especificar qué tipo de notificación visual quieres ver: ninguna, un desplegado en la parte superior de la pantalla o un cuadro en la mitad de la pantalla que tiene un botón de acción (sistema de notificaciones antiguo, basicamente), esto se puede configurar desde la sección de Configuración del sistema operativo móvil como en la captura de pantalla (que pertenece a la app de Google, por cierto):

Pero en el caso de Gmail decidieron, por algún extraño y estúpido motivo quitar esa función, por lo tanto cuando llega un correo nuevo escuchamos el sonido habitual de notificación de iOS sin ningún otro indicador. No hay forma de saber a qué corresponde el sonido pues no hay mensaje alguno, ni se puede configurar ni seleccionar el tipo de notificación para ver:

¿Recomendación? Ni lo descarguen, no tiene sentido, esperar a que el equipo de desarrollo de la aplicación de Gmail para iOS decida hacer un trabajo decente y seguir usando la aplicación nativa de email.