JailCell

Que los robots sustituyen, o complementan, a los seres humanos en algunas tareas y rutinas no es decir nada nuevo puesto que los humanos hemos sido reemplazados por robots en algunas cadenas de montaje industrial e incluso éstos nos echan una mano como asistentes en algunas tareas (como el robot enfermero que se utiliza en Japón). Pensando en destinar los robots a la realización de tareas rutinarias y que no gustan demasiado a los humanos, Corea del Sur pretende probar el próximo año unos robots que ejerzan de funcionarios de prisiones y realicen la ronda de vigilancia en las prisiones del país.

¿Guardias robóticos? La verdad es que suena bastante raro pero el gobierno ha aprobado la puesta en marcha de un programa piloto, que arrancará en el mes de marzo de 2012, en la prisión de la ciudad de Pohang (que costará casi mil millones de dólares y durará un mes) en el que se emplearán robots para hacer la ronda y, en caso de detectar algún comportamiento extraño, alertarían a los guardias de la prisión.

Según los planes del gobierno de Corea del Sur, los robots serán un complemento mucho más avanzado al sistema de cámaras del circuito cerrado de TV de la prisión, puesto que podrán analizar las imágenes que capten y, según su programación, alertar en caso de encontrar algo fuera de lo normal. Según parece, los guardias de la prisión están encantados con estos nuevos ayudantes que llegarán en el mes de marzo ya que reducirá su carga de trabajo y, además, les evitará hacer la ronda nocturna.

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En principio los robots estarán programados para detectar cualquier señal que indique un intento de suicidio de alguno de los reclusos o detectar agresiones físicas entre los mismos, principalmente durante la noche, evitando que los guardias se tengan que exponer. Además, el robot estará equipado con un micrófono y un altavoz que podrán ser utilizados para que los guardias de la prisión, refugiados desde su puesto de control, se pongan en contacto con los reclusos a través del asistente robótico.

Los primeros tres guardias robots serán desarrollados por SMEC y el Instituto de Investigación en Electrónica y Telecomunicaciones (ETRI) y contarán con una altura en torno a un metro y medio y un peso de entre 70 y 80 kilogramos.

A diferencia del circuito de cámaras de vigilancia que monitorizan las celdas, los robots están programados para analizar la actividad de los reclusos e identificar comportamientos anormales. La reacción de los presos es otro punto a evaluar. Los robots no son Terminators, su trabajo no es el de reducir a los reclusos violentos; son meros ayudantes. Cuando un recluso está en una situación que amenaza su vida o está gravemente enfermo, gracias a estos robots, puede recibir ayuda rápidamente