Todavía nos queda mucho para pisar Marte, más de lo que nos gustaría y quizá menos de lo que pensamos, sin embargo, eso no impide que el hombre deje de prepararse para tal hazaña. Tras 520 días de aislamiento, dio comienzo en Junio de 2010, la misión Mars500 ha tocado a su fin, en ella un equipo de varios hombres han estado realizando un simulacro de cómo sería un viaje Marte, con falsos 'aterrizajes' incluidos tanto de ida como de vuelta, el objetivo principal de la misma era comprobar cómo se comporta el cuerpo humano desde una perspectiva fisiológica y sobre todo psicológica al ser sometido a tal régimen de aislamiento.

Encerrados completamente en una pequeña nave simuladas las personas han realizado exactamente las mismas tareas que hubiesen hecho en un viaje de verdad. Evidentemente han tenido que someterse a monitorizaciones de sus ciclos de sueño, escaneos magnéticos y recogida de muestras biológicas para ver cómo iban respondiendo su cuerpo al avance de la misión. Según la ESA, lo que se ha demostrado con él mismo es que somos técnicamente capaces, como seres humanos, de sobrevivir a un viaje de ida y vuelta a Marte, máxime en buenas condiciones, tal y como se ha demostrado cuando el equipo ha finalizado el aislamiento.

Lo realmente curioso es hasta qué punto estaba simulado todo el procedimiento. Por ejemplo, dentro de la nave tenían conexión a Internet, pero estaba retrasada 7 minutos con respecto al tiempo real, lo mismo para todas las comunicaciones con la tierra, que de hecho y en ocasiones quedaban interrumpidas dependiendo de ciertos factores. Aunque la misión ha sido importantísima desde un punto de vista científico y de hecho ya se ha sacado alguna aplicación médica de todo el experimento es importante tener en cuenta las diferencias que tendría con un viaje 'real' a Marte, sobre todo por las condiciones físicas como la microgravedad y la radiación.

Por este motivo se está estudiando la posibilidad de realizar una misión similar en la Estación Espacial Internacional, también de 500 días, no sólo para ver cómo responde el cuerpo humano desde el punto de vista psicológico sino también desde el físico, psicológico y funcional al estar en condiciones de gravedad distintas a las de la tierra. Puede que todavía nos queden décadas quizá para llegar a Marte, sin embargo, son esfuerzos como este los que motivan a pensar que cada vez estamos más cerca de lograrlo y que quizá, sólo quizá, aún estemos vivos para presenciarlo. Termino con una pregunta ¿Alguno estaría dispuesto a encerrarse 500 días en una nave simulada para un experimento?