La industria del automóvil tiene dentro de sus prioridades mejorar la seguridad de los conductores y, alrededor de la seguridad, tiene abiertas múltiples líneas de investigación. No hace mucho estuvimos hablando de un reposacabezas que se estaba desarrollando para realizar un encefalograma al conductor y detectar si, debido al cansancio, se estaba quedando dormido; un trabajo que ponía de manifiesto el interés por interpretar las señales eléctricas del cerebro humano y usarlas para interactuar con los vehículos. Nissan también está apoyando una investigación que sigue esta senda con la intención de desarrollar vehículos que puedan predecir lo que harán los conductores y ajustar las condiciones del vehículo para ajustarse a la maniobra.

Nissan está subvencionando el desarrollo de este sistema que está siendo realizado por la prestigiosa École Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza) con el objetivo de que el coche se adapte, de manera constante, a nuestras intenciones (lo que estamos pensando). Puede sonar raro y, dicho así, puede parecer que el coche conduzca por nosotros según lo que estemos pensando pero la idea es que si pensamos que vamos a girar a la derecha (porque estemos a punto de saltarnos una salida) y el vehículo detectase que el giro es extremadamente brusco, éste intentaría aminorar la velocidad para que la maniobra fuese mucho más fluida.

Aunque aún queda un largo camino por recorrer, la École Polytechnique Fédérale de Lausanne está trabajando con un Interfaz cerebro-ordenador que desarrollaron y que han conectado a una silla de ruedas eléctrica para que intente predecir los movimientos del usuario y le asista en éstos. Pero, realmente, la clave del sistema no está únicamente en el conductor puesto que una familia de sensores desplegados a lo largo del vehículo pueden aportar una gran cantidad de información que el vehículo puede procesar y utilizar como base para predecir los movimientos del conductor y actuar en consecuencia:

La idea es combinar la mente del conductor junto con un vehículo inteligente de manera que se eliminen conflictos entre llos, obteniendo una conducción mucho más segura y, por tanto, ofreciendo mayor seguridad a todos los conductores de una vía

Imaginemos que queremos girar a la derecha o cambiarnos de carril para realizar un adelantamiento pero, por causa de un ángulo muerto en el espejo retrovisor, no hayamos visto que se aproxima otro vehículo. Combinando nuestra "intención de adelantar" junto a los datos del entorno recogidos por el vehículo, el coche podría mostrarnos que la maniobra a hacer es peligrosa o, directamente, nos impida realizarla.

No es la primera vez que se trabaja en este sentido y la École Polytechnique Fédérale de Lausanne no es, precisamente, pionera en el tema puesto que la Freie Universität de Berlin fue una de las primeras en trabajar en este ámbito, sin embargo, sí que es la primera vez que un fabricante de coches se involucra en un proyecto de estas características. Nissan está ejecutando un plan a 6 años, de nombre Power 88, con el que quiere automatizar la experiencia de la conducción además de hacerla mucho más segura.

Este proyecto me hace pensar en el coche sin conductor de Google y plantearme la cuestión sobre cuál será el futuro de la conducción, ¿asistida o automatizada? Es decir, ¿dejaremos de conducir o conduciremos coches mucho más inteligentes? ¿Qué pensáis?