Parece mentira después del tiempo que lleva, de su dominancia en el mercado y que Android todavía tenga que arrastrar problemas tan gordos como una fragmentación de proporciones pianísticas. Después de enterarnos de que no habrá Ice Cream Sandwich para el Nexus One, al menos de manera oficial, es conveniente echarle un vistazo a la tabla de arriba para darse cuenta de que el panorama es así por desgracia incluso para los teléfonos que no vienen soportados de manera directa por Google, como el Nexus One, el Nexus S y el nuevo Nexus Prime.

En la gráfica se representa en color verde si el teléfono soporta la versión más actual del sistema, en amarillo si va una versión por detrás, en naranja si va dos y ya en rojo si va tres, dentro de una caja aparece el periodo de venta y con una línea si sigue teniendo soporte. Así, de los casi 20 teléfonos con Android que aparecen en ella, aunque echo en falta modelos de 2011, puede verse como la mayoría con el paso del tiempo se van quedando desactualizados cada dos por tres y en ocasiones llegan a arrastrar versiones que van dos números por detrás de la más reciente, como es el caso del Motola Backflip que en menos de medio año ya presentaba todos los apartados en rojo.

No sólo eso, peor y más grave es que la mitad de esos teléfonos ni siquiera fueron puestos a la venta con la última versión ¿Qué puedes esperar de un teléfono Android que compras y que, paradójicamente, no lleva la última versión de Android? Y sí, las comparaciones son odiosas y en este caso todavía más, pero casi duele ver el verde impecable que presentan todos los teléfonos de Apple, con actualizaciones y soporte casi tres años después de su puesta en venta y soportando de manera completa y sin restricciones la última versión del sistema operativo, como es el caso de iOS 5 y el iPhone 3GS, que por si fuera poco aún se sigue vendiendo, un móvil de casi dos años y medio en un mercado donde según qué casos más de seis meses empieza a ser señal de obsolescencia.

Y esto es, en todo su esplendor, la fragmentación de Android. Así, cuando un desarrollador se enfrenta a iOS puede realizar tranquilo su trabajo sabiendo que va a cubrir a muchísimos usuarios de la plataforma, en Android el panorama es tan diverso y tan complejo que directamente no se puede calcular. Y no, esto no es la diatriba oportunista de un usuario de iOS, también uso regularmente un HTC Sensation con Vodafone y una de las primeras preguntas que me surgieron la pasada semana con el lanzamiento de Ice Cream Sandwich es cuando iba a poder usarlo en mi terminal ¿La respuesta? Sigue pendiente.