No sé lo que pensaréis al haber leído el titular, pero literalmente esto es lo que han conseguido varios matemáticos de UCLA tras una larga investigación en conjunto con la policía de Los Ángeles. El análisis de los patrones de las bandas callejeras que operan en la zona ha conseguido diseñar un algoritmo matemático que identifica a los grupos implicados en crímenes o casos de delincuencia entre pandillas.

La investigación se ha publicado hace unas horas en la página web sobre matemáticas Inverse Problems. Como decía al comienzo, se trata del desarrollo de un algoritmo en el que los investigadores analizaron más de 1.000 crímenes de pandillas junto a otros que tenían presuntamente relación con bandas (la mitad de ellos sin resolver), durante un período de 10 años en el distrito de la zona este de Los Ángeles.

El distrito, conocido como Hollenbeck, es una pequeña zona muy conflictiva en L.A. donde operan alrededor de entre 30 y 70 bandas rivales, por lo que el lugar para realizar el estudio era el propicio. Para probar el algoritmo los investigadores crearon un conjunto de datos simulados que imitaban los patrones de detección que contenían en la red de la policía en el distrito, mejorando los resultados.

A continuación pasaron a utilizar varias de las informaciones clave que disponían (unas veces las víctimas, otras el agresor o fusionaban ambas) y probaron la capacidad que tenía el algoritmo para calcular la información que faltaba. El resultado fue que el 80% de las veces, los matemáticos podían reducir a tres las bandas que tenían más probabilidades de haber participado en un delito.

Así lo explicaba Andrea Bertozzi, director de matemáticas aplicadas en UCLA:

Si la policía cree que un crimen pudo haber sido cometido por una de las bandas, nuestro método vería los últimos acontecimientos históricos de la zona y calcula las probabilidades en cuanto a cuál de estas bandas sería más propensa a cometer el delito.

Nuestro algoritmo coloca de entre las pandillas, las tres opciones más probables en un 80 por ciento de las veces, unos resultados significativamente mejores que el azar, es evidente. Aún así, podemos hacerlo aún mejor. Este es sólo el primer enfoque pero podemos mejorar ese 80% con el desarrollo de métodos más sofisticados. Nuestro algoritmo explota los patrones de actividad de las pandillas para producir la mejor probabilidad que se da.

Y es que los investigadores van más allá. Bertozzi y sus colegas han estado trabajando con la policía en toda clase de delitos con el uso de las matemáticas como respuesta. Según el propio matemático, el algoritmo desarrollado podrá aplicarse en un futuro en toda clase de delitos en Internet, apuntando como ejemplo algunas pruebas que han llevado a cabo en la red a través de diferentes casos en las redes sociales ante grupos de falsificadores. Habrá que verlo.