Justin Bieber se enfrenta a cinco años de prisión. El popular cantante canadiense ha sido acusado por las autoridades de Estados Unidos por infracción de los derechos de autor al haber compartido a través del streaming canciones de grupos con copyright en la red...

Evidentemente, no es verdad, pero este caso ejemplifica lo que podría ocurrir en muy poco tiempo si la denominada como "ley streaming" acaba poniéndose en marcha en Estados Unidos. La creación de la web Free Bieber es la forma más clara de representar la sinrazón de una ley que permitiría a las autoridades llevar a juicio a cualquier persona que colgara en streaming material con copyright enfrentándose a cinco años de cárcel.

En el mes de marzo las altas instancias del gobierno planearon hacer más compatible las leyes de derechos de autor con la era digital. Entre una serie de propuestas, las recomendaciones sugirieron realizar un seguimiento del material no autorizado y protegido con copyright en la red añadiéndole penas máximas de cinco años. Lo que comenzó como una propuesta derivó en un proyecto de ley que se presentó oficialmente en mayo. En el mismo se aclaraba lo siguiente:

El streaming de obras protegidas debe ser un delito similar a las descargas actuales

Sea como fuere, si el proyecto acaba en ley se abriría un mapa extenso de presuntos culpables del delito, prácticamente cualquier usuario. Pensemos por un momento los miles de usuarios que han subido vídeos a YouTube o similares de artistas. Todos, sin excepción, por haber compartido estos vídeos que contenían material con copyright se podrían enfrentar a cinco años de cárcel, incluido Justin Bieber.

La campaña que se ha lanzado hace unas horas no podría ser más efectiva para explicar el error que se produciría si se aprobara la ley. Bieber se hizo famoso por publicar en la red covers de canciones populares de R&B en YouTube. De esta manera se dio a la fama, y a tenor del número de visitas estaría ante lo que se consideraría delito grave, es decir, los cinco años de cárcel.

Free Bieber es por tanto una campaña donde se coloca la imagen del artista para escenificar la propuesta de ley y sus consecuencias. Desde la plataforma se pide a los usuarios que cooperen para hacerle llegar al Congreso la incoherencia de la misma y que no se vote.

La web está orquestada por la organización sin ánimo de lucro Fight for the Future, organización que tiene como objetivo contrarrestar al lobby influyente de la industria del entretenimiento. Así lo explicaba Tiffinity Cheng, director de la organización:

El principal problema con la ley existe desde que las leyes de copyright se han expandido. Su aplicación llega hasta lo más inofensivo y común. Ya sea por cantar una canción conocida, bailar con música de fondo o publicar un vídeo de una obra de teatro para niños.

Creemos en la necesidad de que un público más amplio comprenda las implicaciones de este proyecto de ley, que visualicen y hablen de lo que sería para alguien como Justin estar en la cárcel para que la idea les quede clara. Lo que es realmente preocupante es que este proyecto de ley se aplica a una porción enorme de la actividad de los medios de comunicación social. Si usted duda de que la RIAA y la MPAA presionarán al gobierno para perseguir a adolescentes usuarios de Facebook, recuerde: estas son las mismas personas que utilizaron 7.000 dólares de sanción por canción destinadas a castigar a gran escala la piratería comercial demandando durante 14 años a los viejos usuarios de las P2P y sus familias

Tal y como está estipulada la propuesta de ley, con sólo 10 visitas de un vídeo con copyright en YouTube se aplicaría un valor de mercado justo en base a una multa de 5.000 dólares a la espera de una sentencia de cárcel potencial. Y aunque los partidarios de la ley explican que realmente se irá contra las cuentas que alojan millones de canciones y visitas, la duda es clara. Entonces, ¿realmente vale la pena montar semejante ley?