Algo ha cambiando en la forma de organizarse. De la revolución en Túnez a las acampadas en España, de #OcuppyWallstreet a la #GlobalRevolution, hoy el descontento y la rebeldía recorren las calles del planeta. Pero ya no hay un Che Guevara, un Emiliano Zapata o un Salvador Allende, hoy la multitud es la protagonista, la multitud es la que se autoorganiza, se expande y enciende la mecha de la rebeldía, sin un líder, sin una figura central que guie el destino de miles de miopes feligreses hacia la emancipación. Por fin ha muerto la figura del autor insurgente y ha nacido el colectivo dueño de su propio destino (o esperemos que esté en el proceso).

Anonymous es sin duda la muestra más representativa de esta forma de organización descentralizada, rizomática, siempre con sus altas y sus bajas. A pesar de las muy visibles diferencias entre algunas de sus células en distintos países, el colectivo nacido en 4chan ha sabido exponenciar estas dinámicas en pro de sus objetivos. Pero Anonymous no fue el primero, ya que existió un colectivo que experimentó y vivió en un mundo post-autoral antes que  todos nosotros. Su nombre era Luther Blisset, quienes de manera tal vez completamente indirecta y forzando un poco las conexiones, son precursores de una forma de interacción social que hoy se expande alrededor del mundo.

“En 1994 cientos de artistas, activistas y bromistas de toda Europa deciden adoptar la misma identidad. Apodándose Luther Blissett se preparan para desencadenar el infierno en la industria cultural con un plan quinquenal. Trabajaran juntos para contar al mundo una gran historia, crear una leyenda, dar vida a un nuevo tipo de héroe popular. (…) Este Robin Hood de la era de la información libra una guerra de guerrillas dentro/contra una industria cultural en proceso de profunda, organiza heterodoxas campañas de solidaridad en favor de víctimas de la censura y represión y -sobre todo- juega elaboradas travesuras a los medios masivos como una forma de arte”

(fuente)

Identidad colectiva, víctimas de censura, elaboradas travesuras (¿Lulz?); suena familiar ¿no? Luther Blissett es sin duda la primera expresión importante de lo que el agenciamiento ciudadano global puede lograr mediante actividades lúdicas. Como ellos mismos refieren, es desconocido el por qué escogieron el nombre de un ex jugador del Milán como nombre para un colectivo de características tan antagónicas de lo que se pudiera esperar de un jugador de fútbol, lo que es completamente conocido son las innovadoras formas de actuar del grupo. Una de las acciones por las que más se les recuerda es por la novela Q, escrita entre 4 de sus miembros en un intento de creación de wikiliteraturaThom Yorke dijo sobre la novela:

“¡Es jodidamente genial! Ahí está mi chica, que es especialista en el sector, así que ella me lo ha explicado todo. Una carnicería de la iglesia medieval. Es para volverse loco. Quiero hacer una película. Ése es mi próximo objetivo.
¿Con las ganancias de In Rainbows?
Hmmmm, dice Thom Yorke, sacudiendo la cabeza. "Lo dudo. Eso apenas alcanzaría para cubrir el catering."

En el año 2000 el grupo de 4 escritores junto a un 5º forman Wu-Ming, que en chino quiere decir “sin nombre”, un proyecto más enfocado a la literatura y a la experimentación con narrativas, pero como la página de Luther Blisset indica, “no menos radical”. Actualmente en el sitio de la Wu Ming Foundation encuentras un blog en inglés y otro en italiano en donde puedes ver más sobre sus actividades e ideas.

A decir verdad, yo me considero una especie de hijo bastardo de Luther Blisset, ya que gracias a dicha organización comencé a conocer muchas de las cosas más grandiosas y alucinantes que pasaban en la Internet, no recuerdo bien cómo es que llegue a ellos, posiblemente atreves de algún artículo en indimedia (creo), es por eso que en este mi primer post en ALT1040 quiero rendir tributo y compartir para los que no lo conocían y para los que no lo recordaban, a este singular grupo cuyas reflexiones y formas nos vendría bien conocer ante este mundo que emerge frente a nuestros ojos.