Frente a alumnos de la universidad de Washington, luego de finalizar una charla como cualquier otra acerca de la tecnología y lo que está por venir, Bill Gates recibió una pregunta muy singular: ¿cómo llegar a ser tan rico como él? A la cual el buen tío Bill respondió:

Entiendo que quieran tener millones de dólares, hay cierta libertad, una libertad significativa que va de la mano. Pero una vez que tienes mucho más que eso, tengo que decirles algo: se trata de la misma hamburguesa. Los Dick [restaurantes de comida rápida] no han elevado tanto sus precios...

Pero ser ambiciosos es bueno. Únicamente tienes que elegir lo que disfrutas hacer.

Bill Gates ha estado entre los hombres más ricos del mundo desde 1993, llegando a rebasar en algún momento una fortuna de más de 100 mil millones de dólares. Y en mi opinión esas palabras, tan directas, tan coloquiales, son las más honestas e interesantes que ha dicho en mucho tiempo.

Gates es el arquetipo del vengador de los nerds, el hombre que supo amasar un fortuna inmensa basada en el desarrollo de software y crear un industria de dimensiones semejantes con Microsoft. Los detalles son polémicos, pero no los discutiremos aquí, el hombre es un billonario y con aquellas palabras ha dicho que pasado un tiempo resulta irrelevante, que da igual, que lo importante es otra cosa.

Al final del día, millonario o no, el asunto es más bien el mismo: haz lo que disfrutas hacer, y hazlo ya. Lo sé, suena a filosofía barata de superación personal, pero no es menos cierto por eso. Dicen los budistas que el pasado causa dolor y el futuro angustia, así que lo único que importa es el presente. Asimismo, la verdadera meta es el camino y cómo lo andamos.

Gates también habló de la educación:

La educación se trata, en cierto grado, de motivación... La educación no es sobre la exclusividad de la información [el conocimiento de los profesores], sino sobre saber seleccionar información para que el estudiante elija.

De nuevo al punto. La educación, como la vida, es una actividad interminable acerca de elegir lo que disfrutas hacer, lo que disfrutas aprender. Cualquier intento forzado es contraproducente, sobre todo a largo plazo. Así que estudiar sólo tiene sentido si encontramos motivación al aprender: convertirlo en un acto mecánico nos hace entes indistinguibles de los demás, engranes reemplazables del sistema.

Tal vez mañana Gates cometa algún disparate monopólico como los que le conocemos, pero por hoy me ha parecido una persona a la que le han venido bien los años. Y si no me creen, revisen este loco vídeo que hizo con su compañero de juergas, creo que no puede hacerlo peor. Y por cierto, hoy 28 de octubre William Henry "Bill" Gates III cumplió 56 años.

Foto: sleepinyourhat

Dínamo

Dínamo es el nuevo podcast de Hipertextual donde hablamos, discutimos, analizamos y nos obsesionamos con Apple.