Tras la presentación del iPhone 4S de Apple lo primero que pensé, al igual que otros muchos, fue que aunque estábamos ante una actualización del iPhone 4 con poco de revolucionaria, las mejoras añadidas en hardware junto al renovado iOS 5 serían más que suficiente para que se viviera otra nueva oleada de ventas del terminal. Y efectivamente así ha sido: según acaba de reportar Apple, han vendido más de 4 millones de iPhone 4S en tan sólo tres días tras su lanzamiento el 14 de octubre en Estados Unidos, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Japón y Reino Unido.

La cifra es realmente apabullante, sobre todo si la comparamos por ejemplo con los 10 millones de Samsung Galaxy S2 vendidos en 6 meses, o tenemos en cuenta que en los tres primeros días del lanzamiento del iPhone 4 este consiguió la mitad de ventas que el iPhone 4S y que el récord se ha conseguido con un lanzamiento por fases (a finales de este mes el terminal saldrá a la venta en 22 países más y antes de fin de año estará a la venta en un total de 70 países).

Además a lo anterior hay que sumar más números de los que meten miedo como los más de 25 millones de clientes que han actualizado a iOS 5 o los más de 20 millones de usuarios con los ya cuenta iCloud.

¿Aún hay alguien que piense que estas cifras se logran gracias a la marca Apple? La marca tiene su tirón, pero pensar que se han vendido 4 millones de iPhone 4S en 3 días principalmente gracias a que el terminal lleva una manzana en el dorso simplemente es absurdo. No, la razón principal, le pese a quien le pese, de que Apple esté imparable es que sus productos hacen lo que el usuario necesita sin complicaciones.