Como se esperaba y tras dar muchos rodeos en una presentación que no me ha gustado justamente por los mismos, finalmente Apple anunció lo que todos esperábamos: la llegada del iPhone 4S. El nuevo terminal es exactamente igual al actual iPhone 4 en cuanto a diseño y todas o casi todas las novedades hay que buscarlas en su interior, en el hardware, lo que no quiere decir que estemos ante una actualización baladí ya que la verdad es que han mejorado aspectos clave gracias a los que muy probablemente volverán a vivir una importante nueva oleada de ventas (según la propia compañía el iPhone 4 ha tenido un crecimiento del 125 por ciento en el último año, por el 74 por ciento que han tenido el resto de los smartphones).

La primera gran novedad del terminal es sin duda la mejora en la velocidad. Concretamente el terminal integra un procesador A5 de doble núcleo muy parecido al que lleva el iPad 2 -acompañado por un renovado motor gráfico- gracias al que es hasta 7 veces más rápido que el anterior modelo respecto a tratamiento de gráficos y el doble en cuanto a CPU. Y lo demostraron; en la presentación ejecutaron el juego Infinite Blade 2, que el 1 de diciembre saldrá a la vente en exclusiva para el iPhone 4S, y tengo que decir que se veía de lujo.

A parte del apartado clave de la velocidad, también destacan por un lado las mejoras en conectividad y por el otro la cámara. Concretamente sobre conectividad, se ha renovado el diseño de la antena para que se produzca la menor pérdida de cobertura posible, es compatible con redes HSDPA de 7,2Mbps y también soporta tanto redes GSM como CDMA posibilitando su uso en cualquier parte del globo sin sufrir problemas de señal. Sobre la cámara, han dotado al iPhone 4S con una de 8 megapíxels que permite grabar a 1080p y tomar capturas de nada más y nada menos que 3264x2448 pixéles (lente F/2.4); además, el sensor capta un 73% más de luz y es un tercio más rápido que el anterior (el tiempo entre primer disparo y captura se reduce hasta los 1,1 segundos y solo le lleva 0,5 segundos volver a disparar dejando atrás a la competencia).

Por último tenemos el nuevo asistente personal de voz. Básicamente han integrado a la perfección el software de Siri en iOS 5 -de momento solamente se podrá usar en iPhone 4S y únicamente soporta inglés, francés y alemán- con lo que los usuarios pueden interactuar con el terminal mediante su voz (literalmente el usuario le ordena/consulta al terminal utilizando la voz). El concepto no es nada rompedor, pero el funcionamiento sí; por lo que se vio en las demostraciones su desempeño es genial y facilita mucho tareas habituales como buscar un restaurante, añadir tareas al calendario o consultar el tiempo. Rematando la jugada se han integrado resultados de de la Wikipedia y de Wolfram|Alpha al asistente para que pueda brindar mejor y más variada información al usuario.

En resumen estamos ante una actualización del iPhone 4 que aunque ciertamente tiene poco de revolucionaria, es bastante interesante. Los que estén pensando en hacerse con ella, comentarles que saldrá a la venta el 14 de octubre tanto en negro como en blanco y costará 199 dólares en su versión de 16GB, 299 dólares la de 32GB y 399 dólares la de 64GB.