¿Recuerdan el caso de recolección de datos geográficos del iPhone hace un par de meses? A finales de abril de 2011, se armó la polémica por un fichero donde el teléfono supuestamente guardaba la localización del usuario. Al final, resultó que Apple guardaba la ubicación de las antenas telefónicas a las que se había conectado tu móvil, y no había ninguna intención orwelliana detrás. Por supuesto, varios fabricantes aprovecharon el río revuelto para pronunciarse categóricamente en contra; entre ellos, Microsoft.

Pues los de Redmond ahora se encuentran ante una situación similar, ya que han recibido una demanda de la Corte de Seattle por recabar información geográfica mediante Windows Phone 7. El problema radica en que, a pesar de que al usuario se le da la posibilidad de desactivar el guardado de información, el sistema operativo procede de igual manera. Además, contrario al caso del iPhone, estos datos sí son transmitidos a Microsoft.

El problema se encuentra al utilizar por primera vez la cámara. Tras activarla, Windows Phone 7 solicita permiso para emplear la localización del usuario. Aunque seleccionemos la opción negativa, el dispositivo guarda esta información de todos modos. De acuerdo con el hallazgo, el software envía datos como el número de modelo, el ID del dispositivo, la fecha y hora, así como las coordenadas de longitud y latitud. Al parecer, el plan de Microsoft era crear un servicio de marketing basado en la ubicación geográfica, por lo que los anuncios se generarían según el lugar donde se encuentre el teléfono. Y esta información, quiera o no el usuario del móvil, termina en manos de terceros.

La idea de ofrecer anuncios de acuerdo a la posición geográfica es una veta muy bien explotada por otros servicios, como Facebook. Sin embargo, la forma en que se obtienen los datos mediante Windows Phone 7 es bastante cuestionable, pasando por encima de la garantía del usuario, cuya confianza de que sus datos no serán usados se ve traicionada. Hasta ahora, Microsoft no ha hecho ningún pronunciamiento al respecto, pero presiento que esta demanda le traerá un buen dolor de cabeza a la empresa, así como un duro revés de credibilidad para su sistema operativo.