Si una IP no puede equivaler a una persona imagínense si hablamos de todo un equipo entero de algún deporte. A la industria del copyright se le complica enjuiciar un caso que se ha destapado estos días. La productora de la película consiguió obligar a los tres proveedores de Internet más importantes de Canadá a que le facilitaran los datos de aquellos infractores en la descarga de la película The Hurt Locker. El resultado, sorprendente, les lleva hasta el equipo profesional de la NHL de Hockey, Montreal Canadiens.

Y es que la película de Hollywood The Hurt Locker va camino de convertirse en un fenómeno en la red. Para empezar, ostenta el récord de demandas colectivas en Estados Unidos a usuarios de BitTorrent con 24.583 usuarios (o más bien IPs) relegando a un segundo puesto a The Expendables de Stallone con 23.000.

Dentro de esta histórica demanda se encontrarían casos tan "edificantes" como los envíos individuales de cartas de aviso a un ciego por descargar pornografía o a un usuario que ya había fallecido por compartir en la red. Las cartas siguen el mismo método de los últimos tiempos, es decir, se avisa de juicio costoso o el pago "rápido" de una cantidad estipulada y aquí no ha pasado nada.

No sólo eso, desde hace dos semanas se sabe que las demandas han traspaso fronteras dirigiéndose Canadá. En ese momento dábamos cuenta de la alerta dada por la policía de Canadá por un estafa. Una serie de individuos se habían apropiado de la forma de actuar de la industria y enviaba copias de las cartas a grupos de ancianos en el país esperando que éstos cayeran en la trampa.

El de hoy es otro caso más a sumar a la larga lista de despropósitos, aunque quizá difiera por la repercusión de quienes podrían estar implicados. El paso a Canadá ha significado la presión de la industria por obtener las IP de los posibles infractores del filme y así poder efectuar la carta y el pago.

El mes pasado consiguieron que las autoridades del país obligaran a los tres proveedores más importantes del país a que revelaran los datos de los suscriptores que se encontraban tras las IPs supuestamente infractoras. Desde TorrentFreak se hicieron con parte de la lista aportada. La sorpresa fue al ver que una de las IPs mostraba como usuarios al equipo canadiense de la NHL, los Montreal Canadiens desde sus instalaciones en el centro Bell.

Será interesante saber si los propietarios de los derechos de la película acaban por enviar la famosa carta de denuncia al equipo. En primer lugar podría ser el primer caso que se haga público por la notoriedad de los presuntos infractores y la misma respuesta que pueden tener ante gente de mucho dinero. Aunque quizá más importante sea que mucha gente se de cuenta de que este tipo de demandas no tienen ningún sentido, ya que las IPs no pueden equivaler a una persona ni mucho menos a varias porque sí. Evidentemente existirán muchísimas personas que podrían haber tenido acceso al dominio donde se registró la infracción.