Esta es una de esas historias que no tiene final feliz, aunque quizá mañana o dentro de unos días podríamos encontrarnos con que Mike Meyer vuelve a recuperar la sonrisa. Meyer, como cientos de fans de los cómics, había coleccionado y basaba gran parte de su vida en adorar a su ídolo. Hace dos días se encontró con la peor de las noticias, le habían robado alrededor de 1800 cómics del superhéroe, la mayoría ediciones imposibles de conseguir en el mercado que databan de la década de los 50s y que estarían valoradas en unos 5.000 dólares. La historia ha conmovido a muchos usuarios en la red, quienes desde entonces se están movilizando en la búsqueda del ladrón.

Tal y como han narrado varios medios desde que se conoció la noticia, Mike Meyer, un hombre con una discapacidad mental de 48 años y natural de la ciudad de Granite (Minnesota), vivía por y para el superhéroe de DC Superman. Meyer vive en una especie de museo dedicado a Superman rodeado de sus dos perros Kripto y Dyna en homenaje a los cómics. Cada habitación de su apartamento es una muestra de la devoción al personaje: más de 100 tipos de figuras, pósters de edición limitada y la gran colección de cómics, su gran tesoro.

Hace dos semanas ocurrió el desgraciado suceso. Llegó a su apartamento y se percató que le habían robado alrededor de 1800 cómics, la mayoría grandes colecciones que databan de los 50 y que estaban valorados en uno 5.000 dólares. Junto a los cómics le robaron también una figura de coleccionista del personaje. Meyer explicó a los medios que la colección sustraída contenía casi todas las ediciones de Superman desde el número 99 hasta la actualidad.

Tal y como ha denunciado, sus padres murieron cuando era joven, por lo que al vivir solo únicamente tenían conocimiento de su colección unos pocos amigos y algunos familiares. La única persona fuera de su círculo cercano era un tipo llamado Gary que trabajó con él en 1991.

Hace unas semanas se lo volvió a encontrar y Gary le preguntó si continuaba con su colección y que si podía verla. Al cabo de unos días apareció en su domicilio diciéndole que pasaba por allí. Entró en la casa y estuvo ojeando la colección entera. La noche siguiente le preguntó que si podía acudir a la casa con su novia a ver alguna película de Superman. Meyer accedió y en su testimonio recuerda como durante la película Gary desapareció durante un tiempo. A los dos días se dió cuenta del robo y lo denunció a la policía.

Hoy lo único que se sabe es que Gary tiene el pelo oscuro, barba, aproximadamente 35 años y un coche gris. Con estos datos, la noticia ha corrido como la pólvora en muchos de los foros más importantes de la red. Lugares como reddit, Facebook o 4chan han encontrado en la historia de Mike Meyer una buena muestra del poder de organización en la red ante situaciones como la vivida por el hombre.

En reddit por ejemplo se han abierto varios hilos sobre la noticia incluyendo otros donde directamente se pide cómo ayudar a Mayer. En algunos casos y por los comentarios parece una cacería contra el presunto culpable. Una de las primeras posibilidades que se apuntan es la de comenzar la búsqueda a través del empleo que unió a Meyer con Gary en el 91. La base de registro del trabajo podría dar con el paradero de identificación del joven. En otros casos se apunta desde la perspectiva de la ayuda con la posibilidad de entrar en contacto con Jennifer Mann, la periodista que destapó el caso y donar a través de su cuenta de correo cómics a Meyer.

En Facebook en las últimas horas se ha creado una página especial bajo el título de Save Superman-Help Mike Meyer donde dan cuenta del caso y aportan información. Blogs reconocidos como Boing Boing también narran la historia y esperan que se consiga solucionar. La misma comunidad Get Satisfaction abre un hilo especial sobre el tema donde los usuarios pueden aportar ideas que puedan ayudar a Meyer.

El caso recuerda en la forma a muchas otras causas donde la red se ha conformado como protagonista. Sin ir más lejos los casos destapados estas semanas sobre el ocio electrónico tuvieron su origen en Internet. Tanto el caso de las políticas de EA Origin como las prácticas de GameStop fueron reveladas por la organización y denuncia de los usuarios.

Claro que en estos casos se trataban de políticas de empresa y quizá el único problema en este pudiera darse si finalmente Gary no es culpable. Internet para lo bueno y para la malo es capaz de crear mitos y monstruos en cuestión de horas. La noticia está adquiriendo con las horas un feedback fenómeno que podría ayudar a la causa de Meyer pero también podría acabar dando con la demonización de una persona inocente en esta especie de cacería pública. En cualquier caso, la historia nos vuelve a demostrar una vez más el poder de convocatoria de Internet y la capacidad de movilización de la comunidad ante aquellas causas que creen legítimas.