Finalmente esta es una historia cuyo final merece ser narrado. Muchos recordaréis como hace unas semanas os contábamos la historia de Mike Meyer, un hombre discapacitado de 48 años al que habían robado una gran colección de Superman. Meyer difundió su noticia en la red y nombró a un posible ladrón en la figura de Gary, del que se sabían apenas unas pocas pistas. La red se organizó como pocas veces se recuerda en busca de formas que pudieran ayudar al hombre. Pues bien, el fin de semana detuvieron a Gary y hoy le han devuelto toda su colección, aunque quizá lo más sorprendente han sido sus declaraciones. Los usuarios habían conseguido anteriormente entre todos "donarle" la colección que le habían sustraído.

Esos 1.800 cómics robados llegaron a organizar a la red en torno a Reddit, 4chan, Facebook, Get Satisfaction o cientos de blogs y foros, todos en la búsqueda de una historia que más allá de la propia importancia se sintió como propia. Se organizaron principalmente por dos vías. Intentando descifrar y hallar el paradero de "Gary" el supuesto ladrón, y se intentó organizar donaciones de cómics que pudieran paliar las perdidas del Meyer ante esa gran colección.

"Gary" finalmente ha sido detenido y se llama Gerry A. Armbruster de 37 años. El ladrón fue arrestado el fin de semana utilizando un método similar al del caso que nos ocupa. Al parecer, trabajaba para una empresa de limpieza y fue detenido mientras intentaba el robo de joyas en casa de un anciano al que había conocido. La investigación encontró relación en el caso de Meyer y pudo devolverle al hombre la colección entera. Doble final feliz, ya que Meyer ya tenía la colección gracias al esfuerzo anónimo de la gente.

Hoy, tras dos semanas desde que supimos la noticia, Meyer no sólo ha recuperado la totalidad de sus cómics y figuras robadas, sino que el hombre ha recibido la misma colección en las cientos de muestras de apoyo de los usuarios, quienes finalmente y a través de la web Collectors Society "recaudaron" el tesoro de Meyer antes de la detención de Gary.

Todo empezó tras los primeros días en los que la noticia comenzó a difundirse. A los sitios nombrados se unieron cientos de llamadas al periódico que lanzó la noticia con correos electrónicos donde se ofrecían donaciones de cómics. Una campaña de recolección y recogida de los mismos que acabó en los primeros envíos que llegaban desde Florida, Colorado, Alaska, Canadá, Reino Unido y Australia.

La página de Facebook creada pasó de 200 a 2.000 seguidores en pocos días, hasta el mismo Jon Bogdanove, artista que había trabajado para DC en los 90 en varios lanzamientos de Superman, participó en las iniciativas con el envío de un dibujo personal y algunos de sus trabajos más recientes a Meyer. El artista dijo el fin de semana:

Creo que, como a los niños, este es el tipo de lección que obtenemos de Superman. Superman trata realmente acerca de hacer lo que se pueda para ayudar

Finalmente y para organizar el apoyo desmedido que se estaba consiguiendo, se organizó todo en torno a la web Collectors Society. El sitio fue la forma propicia para que cada usuario que quisiera participar dejará el nombre del número que donaba y así no repetirlo. Bill Smith, amigo íntimo de Mayer, se ofreció para llevar a cabo el proceso de recolección de cartas y donaciones de cómics que le llevaría al coleccionista en persona.

Hoy Meyer es probablemente el hombre más feliz del mundo. No sólo porque hayan detenido al ladrón y le hayan devuelto su famosa colección, sino porque ha visto como un grupo de personas anónimas que no lo conocían de nada le han cedido parte de sus libros en apoyo a su causa. Bonita historia que nos viene a demostrar una vez más el alcance y la capacidad de movilización de los usuarios por aquellas causas injustas. Así lo explicaba el hombre:

Me siento muy feliz al ver que se hizo justicia. Me siguen llegando envíos y donaciones. La gente ha sido muy generosa conmigo y yo sólo puedo ser generoso a cambio. Quiero llevar todas las donaciones que me han realizado y darlas a la caridad, probablemente las entregaré en un hospital de niños.