Hay dos tipos de inventos en el mundo. Aquellos que sirven para realizar un bien común, que mejoran la vida o ayudan en el desarrollo de una u otra materia, y otros que simplemente se realizan porque sí, sin ninguna razón aparente más allá de la invención del ser humano, que no es poca. El vídeo con el que abrimos seguramente se encuentre entre el segundo grupo y es sencillamente genial. Morskoiboy se ha construido el solo la primera máquina de escribir hidráulica capaz de mezclar cócteles con cada tecla.

Aunque el hombre no añade muchos más datos a cerca de quién es o cómo se gana la vida, en el blog donde expone el trabajo podemos darnos cuenta rápidamente de que el invento no está al alcance de cualquiera. La idea le surgió así:

Un día tuve una idea divertida, tras pensarlo me dije "bueno, no hay nada realmente que te lo impida así que adelante". Quizá al principio fue sólo una diversión más, pero entonces comencé a elaborar una serie de bocetos, y luego otro, luego otro, otro... lo que comenzó como un juego pasó a ser un cuento largo con todas las ideas y dibujos, llegó un momento en el que me di cuenta de que por primera vez en mi vida iba a construir algo con mis propias manos. Así que al final, después de un par de meses de ajustes, me convertí en el único propietario en el mundo de esta extraña pieza de trabajo.

A partir de ahí el hombre cuenta con todo lujo de detalles cómo ha llegado a construir el artefacto. La máquina de escribir quizá más peculiar de la historia con la que puede realizar mezclas de cócteles y convertir las palabras en bebidas. Como él mismo dice "he podido probar el sabor de mis palabras".

Para ello se vale de una botella que puede ser de alcohol, leche o agua. Aquí la esencia radica en la capacidad de los licores para teñir el color neutro del líquido. Un conector y regulador abren y cierran el flujo de aire en la botella que vemos, de esta manera actúan como interruptor de encendido/apagado. Una vez que se entra en la máquina se distribuye el líquido a través de los catorce tubos. Por cierto, a cada letra se le puede asignar un sabor (A-Apple), un color (R.Red) o un nombre (K-Kalhua).

Un invento lleno de genialidad que parece sacado de la mismísima fábrica de Willy Wonka. Por cierto, si os gustan este tipo de inventos para conseguir cócteles, este no es el único. El pianococktail se ha extendido desde hace un par de años en muchos salones y pubs como performance y show. Pianococktail es una mezcla de piano y artefacto que fabrica cócteles con el "sabor de la música que se toca al piano". Su nombre se remonta al libro L’ écume des jours de 1947 de Boris Vian. En este vídeo podemos ver la creación de Géraldine Schenkel, una de las precursoras actuales. A su salud.

Foto: Morskoiboy