La batalla entre Apple y Samsung escribe un nuevo capítulo, ya que la empresa sudcoreana ha encontrado la forma de saltarse la prohibición de ventas de la Samsung Galaxy Tab 10.1 en Australia. Hace apenas un par de días, anunciábamos que Samsung había decidido detener la publicidad y la oferta de su tablet en el país oceánico hasta que se terminara todo el caos legal. Incluso, habían accedido a dar tres prototipos a Apple para que fueran examinados en busca de infracciones de patentes.

Sin embargo, Samsung encontró la manera de darle la vuelta al embargo. De acuerdo con uno de sus voceros, Apple había prohibido que se vendiera esa variante de la Galaxy Tab. Así que decidieron acatar la orden de la empresa de Steve Jobs, pero a su manera. De este modo, lanzarán una versión que no tuviera problemas con las patentes involucradas en las demandas. Por desgracia, esto implicaría un serio downgrade para el producto, pues implica remover el sistema multitouch del aparato, con lo que también habría que sustituir Honeycomb por una versión anterior.

Por supuesto, ésta no es la salida ideal, pero es una ganancia en lo que se resuelven los conflictos en los tribunales. Si bien el resto de la gama de Samsung no se ha visto afectada en el mercado australiano, el bloqueo a la Galaxy Tab 10.1 si les ha molestado considerablemente. A pesar de este movimiento, la empresa seguiría subyugada a la aprobación de Apple, pues también esta nueva variante --aún sin fecha de lanzamiento-- debería ser examinada previamente por los ingenieros de Cupertino.

Algunos han calificado como débil la estrategia de Samsung para rescatar sus ganancias en Australia. Por una parte, hay quienes ven en la creación de una nueva versión de la tablet una admisión implícita de culpa; por otro lado, es comprensible que la compañía sudcoreana no quiera meterse en más líos mientras se resuelve el pleito de las patentes.

¿Le interesará al mercado australiano adquirir un producto que viene descafeinado de fábrica? No lo creo. En lo personal, yo no optaría por comprar una Samsung Galaxy Tab desprovista de ciertas características, a sabiendas que hay una versión mejor allá afuera. Lo que es innegable es que la estrategia de Apple está funcionando: o los competidores se pierden un mercado o se regresan a la fábrica. Y junto con los fabricantes, Android también pasa el trago amargo.