¿Recuerdan cuando les dije que la pelea por el mercado de las tablets era como una partida de Risk? Pues a Samsung continúan masacrándole las tropas. Primero fue Corea del Sur, después sucumbió en Australia... y ahora el territorio perdido por la compañía es Europa. Las ventas de la Samsung Galaxy Tab 10.1 también están suspendidas en todo el continente gracias a los buenos oficios del departamento legal de Apple.

Enciendan los focos rojos y disparen las alarmas. La corte regional de Dusseldorf le ha otorgado a Apple un fallo preliminar que le concede la prohibición de ventas contra la sudcoreana en todo el territorio europeo --la única excepción sería Países Bajos, porque allí llevan otro litigio al respecto--. El juez consideró que la Galaxy Tab 10.1 violó las patentes de Apple y copió características del iPad 2.

Éste es un revés durísimo para Samsung, que se había posicionado en Reino Unido como el segundo mejor vendedor de tablets, sólo debajo de la hegemónica Apple. Lo cierto es que el pleito legal le está saliendo sumamente costoso a la empresa, quien ya ha llegado a considerar sacar modelos modificados, desprovistos de los elementos que infringen las patentes. Por desgracia, la creación de estas nuevas versiones afectará el rendimiento, la usabilidad y la experiencia del usuario.

Por supuesto, a Samsung le queda el recurso de la apelación, pero el panorama no es nada halagüeño. Aún cuando puedan llevar su reclamación a la corte, la disposición judicial seguirá vigente durante el proceso. ¿De cuánto tiempo hablamos? La apelación tardaría un promedio de cuatro semanas en llegar a audiencia; y peor aún, es altamente probable que sea escuchada y evaluada por el mismo ministro.

Así mismo, el golpe también va dirigido a Google, cuyo sistema operativo pierde presencia y penetración cada vez que un mercado se le cierra en las narices. La supuesta campaña legal contra Android --denunciada por Eric Schmitd-- está rindiendo cada vez más frutos. A este embargo europeo habría que sumarle el bloqueo que tiene HTC en Estados Unidos. Por favor, ¿quién para a los abogados de Apple?