Cuando Google+ vio la luz, al igual que la mayoría, no tenía nada claro si esta nueva apuesta de Google en el campo de la redes sociales lograría consolidarse o por el contrario terminaría por desinflarse hasta la desaparición como ocurrió en el pasado cercano con otras apuestas similares de la compañía. Las primeras sensaciones fueron buenas, lo que no era suficiente para desterrar las dudas, pero tras haber vivido con cierta intensidad Google+ desde que se lanzara unido a varios movimientos y datos, ahora si que estoy convencido que la red social de Google ha venido para quedarse.

Como sabemos dos de los pilares fundamentales para que una red social funcione son que tenga usuarios y contenidos --la mayoría generados por esos mismos usuarios-- y aunque Google+ lleva cuatro días funcionando, apunta maneras en ambos aspectos. No lo digo yo, lo dicen por un lado los números que indican que Google+ está creciendo unas 45 veces más rápido que Twitter o Facebook (alcanzaron los 20 millones de usuarios en 24 días), y por el otro el hecho constatado por Larry Page que la mayoría también habrá notado de que los usuarios de Google+ comparten contenido a un ritmo bastante impresionante, lo que a su vez se debe a la interfaz la cual destaca por facilitar la conversación y el compartir contenidos.

Es decir, que a pesar de que Google+ todavía no se ha abierto al gran público, cada día que pasa crece tanto en usuarios como en contenidos y si mantiene el ritmo pronto alcanzará una masa crítica de ambas cosas que dará lugar al ansiado efecto red. ¿Llegará ese efecto red a ser tan poderoso como para provocar el arrastre de un número importante de usuarios desde Facebook y Twitter? Seguro, lo que no quiere decir que se produzca una escapada en masa de los dos mentados servicios ya que como también sabemos los ciudadanos de perfil tecnológico, un grupo muy numeroso en Internet y quienes primero se verán llamados por el efecto, no tienen problemas en utilizar varios servicios similares.

Ciertamente se podría decir que la anterior conclusión hace aguas al estar basada en números y datos que fácilmente podrían ser producto de la euforia pasajera que siempre genera cualquier nuevo gran lanzamiento. Aunque así fuera y contra toda lógica el aumento de usuarios de Google+ frenara en seco mañana mismo, la empresa del buscador más usado seguiría contando con una importante baza para reactivar el crecimiento de la red en usuarios y contenidos: la integración de todos sus servicios y softwares.

Es una estrategia lógica, que ya ha arrancado, porque Google no es solamente el buscador, es el buscador más YouTube, Gmail, Google Docs, Chrome, Android y demás actores conocidos que en conjunto congregan una base de usuarios realmente inmensa (según comScore, en mayo de 2011 Google superó los mil millones de usuarios); por otro lado a los mismos también hay que añadir el botón +1 que de aquí a muy poco se verá implementado en prácticamente todos los sitios porque se está convirtiendo en una fuente de tráfico cada vez más importante.

Por último no podemos olvidar otros dos factores vitales, el de la innovación basada en evitar los errores del pasado y los de la competencia y el de la rápida implementación de mejoras y solución de errores, aspectos respecto a los que Google está haciendo las cosas realmente bien. Un buen ejemplo son los recién estrenados juegos de Google+, un apartado que todo el mundo esperaba e implementaron muy rápido y mejor que Facebook al separarlos completamente de lo que es la pura conversación, o la rápida respuesta proporcionada por la compañía ante la polémica consecuencia del cierre masivo de perfiles.

Hasta dónde llegará exactamente Google+ continúa siendo una incógnita que al igual que la que nos ocupa los datos, hechos y estrategias irán desvelando. Mientras, los actuales suponen base suficiente para pensar que Google+ no va a ser un Wave.