Desde hace siglos multitud de científicos han intentado responder dicha pregunta, lo cual por razones obvias es muy complicado. Hasta hoy la contestación oficial de la comunidad científica, basada en diversos trabajos la mayoría poco o nada serios y la pura lógica, era que en la Tierra existen entre tres y cien millones de especies diferentes, una estimación ineficaz al ser demasiado amplia que ahora una nueva investigación ha conseguido ajustar mucho más.

Concretamente según el nuevo estudio, capitaneado por Camilo Mora de la Universidad de Dalhousie, existen 8,7 millones de especies en la Tierra (con un margen de error de 1,3 millones), 2,2 millones de las cuales habitarían en el mar y el resto, 6,5 millones, serían terrestres. Además el estudio también sostiene que un 86% de las especies terrestres y un 91% de las marinas están por descubrir.

Mora y sus colegas llegaron a estas conclusiones tras descubrir que en el actual sistema de clasificación de especies, que a su vez se basa en el sistema piramidal desarrollado por Linneo donde los seres vivos se agrupan en grupos ascendentes dependiendo de sus características, existen diferentes patrones numéricos muy reveladores. O dicho de otra manera, se dieron cuenta de que sabiendo el número de familias o las cifras de otros niveles taxonómicos superiores podían predecir con bastante exactitud el de las especies.

Para demostrar que el método funcionaba, lo aplicaron sobre varios grupos taxonómicos muy bien estudiados y el resultado fue que en todos los casos los números de especies obtenidos para esos grupos eran muy similares a los oficiales contenidos en diferentes bases como el Catálogo de la vida o el Registro Mundial de Especies marinas. El resto fue coser y cantar; una vez validado el método solamente tuvieron que aplicarlo a los cinco reinos de eucariontes conocidos para conseguir la estimación de total de especies sobre la Tierra.

Más allá de los números lo verdaderamente interesante es que un grupo de científicos ha dado con un sistema para estimar números totales de especies de forma muy precia, con lo que a medida que el ser humano vaya catalogando más especies, los resultados del método serán más precisos. Y esto es algo vital, ya que como bien dijo Boris Worm, coautor del estudio:

Si no conociéramos siquiera el orden de magnitud del número de personas de un país, ¿cómo podríamos hacer planes para el futuro? Con la biodiversidad sucede lo mismo. La Humanidad se ha propuesto salvar a las especies de la extinción, pero hasta ahora teníamos una idea muy pobre de cuántas podía haber