Los cristales de la guarida de Superman son ampliamente conocidos como el último gran archivo de la civilización de Krypton. En su interior guardan toda la información recabada durante milenios, y funcionan como el súper ordenador del Hombre de Acero. Como en tantas ocasiones, la fantasía inspira a la realidad, pues los científicos de la Universidad de Southampton (Reino Unido) están experimentando para crear dispositivos de memoria basados en cristal.

El proceso parece salido de la ciencia ficción: los cristales son sometidos a rayos láser. Estos disparos reorganizan la estructura molecular, creando pequeños puntos de luz que pueden ser leídos de una manera similar a como se hace en la fibra óptica. El resultado es un cristal levemente opaco que polariza la luz conforme ésta lo atraviesa. Así, un detector óptico puede funcionar como un lector para extraer la información.

Las ventajas de este sistema de almacenamiento son insuperables. De acuerdo con los líderes del proyecto, una placa de cristal del tamaño de la pantalla de un teléfono móvil es capaz de almacenar hasta 50 GB de información, el equivalente a un disco Blu-ray. Además, el tiempo de vida de un cristal es muy superior al de otros dispositivos, pues puede literalmente puede durar miles de años sin perder los datos. En cuestiones de resistencia, el cristal tiene la facultad de ser impermeable, así como resistir una temperatura de hasta 1.800 grados Fahrenheit (982.2º centígrados).

Los cristales están pensados como mecanismos de almacenamiento para organizaciones o empresas con un volumen alto de información, tales como bibliotecas, archivos gubernamentales, entre otros. Aunque no hay datos sobre cuál es el costo de producir uno de estos cristales, los investigadores de la Universidad de Southampton ya conversan con la compañía lituana Altechna para llevar esta idea al mercado. ¿Estamos ante el futuro del almacenamiento? Quién sabe, quizá algún día no muy lejano podamos armar nuestra propia Fortaleza de la Soledad en la comodidad del hogar.