En el terreno de la política, las redes sociales están ganando cada vez más terreno como canal con el que los representantes políticos pueden acercarse a los ciudadanos y difundir su mensaje. Lo vimos en la de Barack Obama en el 2008 que se sirvió de este canal para difundir, con gran éxito su mensaje, algo que se ha utilizado en posteriores campañas electorales, como las recientes celebradas en España. Calentando motores para la próximas presidenciales en Estados Unidos, Barack Obama decidió saltar a Twitter no hace mucho y, para acercarse aún más al electorado, hoy responderá las preguntas de los ciudadanos a través de Twitter, el Twitter Town Hall.

El evento, que podrá seguirse online, traslasda a Twitter el encuentro entre ciudadanos y políticos y que en Estados Unidos son de lo más habitual, sobre todo en pre-campaña. En este caso, el moderador del evento será Jack Dorsey que intentará conducir el debate para que no se desvíe de las temáticas fijadas (empleo y economía).

Twitter va a tirar la casa por la ventana con este evento, y la verdad es que no me extraña, porque con este evento, la red de microblogging se convierte en el ágora del siglo XXI, enfrentando al Presidente de los Estados Unidos a todo un timeline que estará marcado por el hashtag #askobama con los comentarios de los usuarios. Y decía que Twitter iba a tirar la casa por la ventana porque además de hospedar, y promover, el evento (y se supone que pretender hacer más eventos como este) parece que le van a dar el bautismo de fuego a sus herramientas de monitorización y estadísticas (quizás la compra de BackType tenga algo que ver). Un evento de esta índole puede generar una cantidad de datos que, bien procesados, puede ser una importante fuente de información, tanto para Twitter como para el equipo de campaña del propio Obama.

Todo esto está bastante bien siempre y cuando la conversación sea fluida y no se respondan únicamente a los tweets que sean más convenientes. Un buen uso de las redes sociales por parte de los políticos puede fomentar la transparencia y es buen paso hacia el gobierno abierto; tan sólo hay que mirar a Islandia y su consulta pública a través de Facebook para modificar su constitución. Aún así, este modelo tiene también sus sombras y, en algunos casos, puede acabar pervirtiéndose un poco.

En el caso del Twitter Town Hall de Obama, Twitter ha congregado un panel de expertos para comentar las preguntas de los usuarios y las respuestas del Presidente, emulando los comentaristas de las tertulias políticas de la radio o la televisión; sin embargo, si este panel no es independiente, al final, el usuario que decida seguir el evento, terminará leyendo comentarios edulcorados que ensalcen al Presidente y, quizás, puedan maquillar la realidad. No digo que este panel de expertos no vaya a ser objetivo, simplemente es algo que puede pasar. De hecho, en cierta medida es algo que se está poniendo muy de moda entre la clase política, cuyos gabinetes usan Twitter para ensalzar a sus jefes, algo así como un fanboy político, que especialmente me sacan un poco de quicio.

En España, después de poco más de un mes de las elecciones municipales y autonómicas, en las que muchos políticos desembarcaron en Twitter y Facebook, pocos son los que siguen manteniendo sus perfiles. Quizás los que perdieron despidieron a los que gestionaban sus perfiles y, los que ganaron, han decidido que ya no los necesitan; sea como fuere, creo que si realmente buscan la conversación con el ciudadano deben de conversar dentro y fuera del período electoral. Conversar, esa es la clave, la bidireccionalidad. De poco sirve tener un perfil que, únicamente, es un monólogo que luego es amplificado por una legión de voceros afines, eso no es relacionarse de manera directa con el electorado.

Volviendo al caso de la Administración Obama, donde hasta el fotógrafo oficial tiene perfil en Twitter, Twitter se ha convertido en un medio estratégico del que pueden obtener información muy importante para la campaña, tal y como declaró David Plouffe, director de campaña de Obama en 2008, a la revista Time:

Nos resulta muy útil para saber qué parte del mensaje está penetrando

Pero claro, la foto que veo en Estados Unidos no dista demasiado de la de España. El perfil de Obama ha sido creado para las presidenciales de 2012 y desde el lunes, el Vicepresidente Biden tiene cuenta oficial (aunque tiene una cuenta personal que no se usa desde 2008), en ambos casos, preparando el terreno para lanzar mensajes electorales.

Twitter puede ser el ágora del siglo XXI, es decir, una translación a la red de las plazas públicas de la antigua Grecia donde los ciudadanos podían debatir y conversar con sus gobernantes, pero para que esto sea así, esa conversación debe darse siempre y no el año antes a las elecciones. Ojalá este encuentro que mañana se inaugura con Obama, propicie un acercamiento de la clase política al verdadero sentir del electorado y, de una vez por todas, conversen con él de las cosas que les preocupan, sin tener que pedirles primero el voto.