Soy fanático de las ventas de garaje, los mercados de pulgas y los bazares. Todos esos objetos viejos ejercen una fascinación rara en mí. Como vivo en un barrio universitario, tampoco es inusual que los estudiantes se deshagan de auténticos tesoros cuando terminan los cursos. Así, como buitre, rondo por las cocheras para hacerme de algún libro interesante, un cómic viejo o hasta algún mueble en buen estado.

Charlando con varios amigos, me dijeron que armar una de estas ventas era una buena fuente de ingresos --y de paso, uno se deshace de varios vejestorios arrumbados en la casa--. Siempre tuve la curiosidad de armar una, pero no me animé sino hasta ahora que necesité un poco de dinero extra para financiar un viaje. Me acordé de un artículo de Inti sobre usos creativos para Twitter, y decidí ofertarlos ahí. Pensé en una venta tradicional, pero al percatarme que mucha gente estaba interesada en los artículos, decidí mejor subastarlos.

¡Fue un éxito! Por supuesto, tuve mis aciertos y mis errores, Así que, tras dos días de vendimia (y con algo de pasta ganada en los bolsillos) les presento mis diez consejos para hacer una subasta en Twitter.

1. Define tus productos

¿Qué vas a vender? En mi caso, decidí sacar varios cómics viejos y otros en muy buen estado, pero que pensé que podían atraer a la gente. También saqué varios libros que hace tiempo no leía, pero estaban en buen estado. Ármate una lista previa con los artículos que tienes pensado subastar. Te recomienda que elijas algunos para promocionar al inicio; y después unos cuatro o cinco para sacar durante la puja y encender el ánimo.

2. Consulta precios

Establecer los precios iniciales es un pesadilla. ¿Cuánto se deprecia el valor de un producto con el tiempo --o por el contrario, ¿cuándo sube?--. Te recomiendo que inviertas un par de horas en revisar sitios de ofertas para darte una idea, así como los puntos de venta donde puedas comprar ese artículo. Si subastas libros, una vuelta por Amazon es indispensable. También es bueno que tientes las aguas preguntando en Twitter. Comenta que vas a ofrecer tal o cuál producto y mira la reacción. Recuerda jugar con la ley de la oferta y la demanda a tu favor.

3. Promociónate

El éxito de toda subasta está en la promoción. Si tienes la suerte de tener muchos seguidores, el ruido se forma solo. Si tienes un menor alcance, lo mejor es que te juntes con dos o tres amigos para que entre todos atraigan la atención. Todo es tan sencillo como hacer un pequeño volante en la web --o, por qué no, algún vídeo en YouTube para explicar--. Twitter tiene la ventaja de amplificar tu voz: no desperdicies ese potencial.

4. Comparte la lista

Una vez que hayas definido qué vas a vender y cuál será la oferta inicial, crea un documento compartido de Google Docs (de preferencia, una hoja de cálculo) y envía el enlace por Twitter. La gran ventaja es que la gente podrá ver en tiempo real los cambios que hagas en la subasta. Si alguien hace una oferta más alta, sólo basta con moverlo en el documento para que el resto de la gente se entere, sin necesidad de estar pregonando cada movimiento en Twitter --y así, evitas molestar a otros contactos--.

5. Arma una galería

Una imagen dice más que mil palabras. Lo mejor para promocionar tus artículos es que la gente los vea. Lo que yo hice fue tomarles fotos con el móvil y compartirlas por Twitter. Al final, pegaba ese enlace en mi documento compartido para que los interesados vieran el producto. Obvio, no es la única metodología. Si quieres hacerlo más simple, una galería de Flickr es la opción ideal; si no, también puede emplear algún blog o tumblog para consulta.

6. Ofrece cosas nuevas

No tengas miedo de ofrecer artículos o servicios novedosos. Por ejemplo, mi novia es ilustradora y suele vender su trabajo en DeviantArt. Ella me obsequió unas cuantas ilustraciones personalizadas para subastar y fueron un éxito. Un par de amigos --entre ellos, la buena Geraldine Juárez-- me regalaron algunas revistas para la subasta. Otro amigo, comentarista deportivo, me dio un balón autografiado por el equipo de fútbol local para ofrecerlo. Si tienes algún talento especial, no dudes en ponerlo en la lista. Si eres chef, ofrece una cena especial; si eres músico, boletos para un concierto privado. Tu imaginación es el límite.

7. Establece las reglas

Lo más difícil es establecer las reglas. Yo te dejo dos básicas que me funcionaron perfectamente:

a. Dale caducidad a las subastas: En mi caso, cada subasta duraba dos horas (después lo reduje a una para optimizar). La dinámica es que la puja se abría con la oferta inicial, y de ahí, había un tiempo establecido para contraofertar. La ventaja es que Twitter te dice el minuto exacto, así que tienes un testimonial. b. Regula las ofertas de último minuto: Al inicio, un chico se esperó hasta que faltara un minuto para ofrecer cinco pesos más y quedarse un artículo. Se me hizo injusto para el que esperó dos horas, así que puse una regla en la que, llegados los últimos diez minutos de la subasta, la oferta debía tener un cierto porcentaje de incremento respecto al último precio (en mi caso, 20% en artículos menores a $200; 10% en superiores). Por ejemplo, si alguien había ofrecido $120 por un libro, tenía que ofertar mínimo $144 ($120 + $24) para ganar el artículo; si alguien daba $300 por un cómic, la contraoferta debía ser de $330 ($300 + $30).

Tampoco olvides compartir estas reglas --un documento de Google Docs, una entrada en un blog-- para que todos estén de acuerdo con la dinámica.

8. Concentra la información

Usa un hashtag. Indispensable. Infórmales a todos que lo usen para concentrar la información. No sólo te hará la vida más fácil, sino que ayuda a la transparencia, pues la gente puede seguir desde ahí cómo van las ofertas. Te recomiendo que pidas el hashtag como un requisito para hacer válida la oferta, pues si sólo te fías de los replies, habrá gente que te reclame de opacidad en el sistema. Cuentas claras, amistades largas.

9. Pide ayuda

¡No intentes hacerlo solo! Yo empecé llevándola y a los 30 minutos ya estaba loco. Te recomiendo que partas la labor en dos personas: uno dedicado a llevar la promoción y la dinámica en Twitter; y otro actualizando constantemente el documento. Es importante que dividas el trabajo, pues después de un rato se torna un poco caótico. Así mismo, te recomiendo lo mismo con los envíos y los cobros. La vida es más fácil en equipo.

10. Aclara que eres humano

Lo más importante: se trata de una subasta personal. Lo que hace Twitter es eliminar al intermediario y las comisiones, dejando que se haga un trato entre dos individuos por un producto. Es muy probable que alguien quede inconforme porque no entendió las reglas o no estuvo atento a la subasta y perdió su artículo. Mantén la calma y explícale la situación. Por eso es muy importante que armes bien tus reglas desde el inicio.

En fin, espero que esta guía les sirva tanto como a mí. Si tienen dudas, pueden seguirme en Twitter (@padaguan) o estar al pendiente de más artículos como éste en la cuenta de ALT1040 (@ALT1040).

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