Nintendo es el tema del momento, y esta vez no por algo bueno sino porque su flamante y recientemente lazada nueva apuesta en el sector de las consolas portátiles, la bautizada como Nintendo 3DS, está funcionando realmente mal en ventas (ni los más agoreros esperaban resultados tan nefastos).

Tan mal han ido las cosas --700.000 unidades vendidas-- que transcurridos tan sólo cuatro meses desde que viera la luz Nintendo ha decidido rebajarla de forma sustancial. Concretamente la Nintendo 3DS pasa a costar 15.000 yenes en Japón --lo que supone una rebaja de 10.000 yenes respecto al precio original---; en el caso del mercado americano la rebaja llegará el 12 de agosto y es de casi la mitad respecto al actual precio quedando en los 169.99 dólares; y respecto a Europa todavía no está claro cuanto la rebajarán ni cuando (se habla de que será a partir del próximo mes de septiembre).

Como era de esperar después de conocerse la drástica medida que nos ocupa, el debate de si el mercado de las consolas portátiles está muriéndose poco a poco o no ha vuelto a resurgir con mucha fuerza existiendo dos posturas básicas si nos centramos en el caso concreto de la Nintendo 3DS: por un lado están los que dicen que efectivamente el descalabro de la 3DS es otra prueba más de que el sector languidece y por el otro se encuentran quienes aseguran que no, que las consolas portátiles tienen cuerda para rato y lo que pasa es que simplemente el 3D no convence al consumidor.

La verdad es que yo no lo tengo claro. Es cierto que las consolas portátiles no pasan por su mejor momento en gran medida por culpa de los smartphones los cuales son cada vez más potentes y cuentan con mayores y mejores catálogos de videojuevos, pero también es cierto que los smartphones no han conseguido el nivel de jugabilidad que permiten las portátiles y que la Nintedo 3DS es un mal indicador al entrar en juego el factor 3D que lleva dos días pululando por la industria.

Además el tortazo de la 3DS también se puede haber producido por una tercera hipótesis; la del alto precio en comparación con la PlayStation Vita que llegará al mercado próximamente a un costo muy competitivo y es superior tecnológicamente hablando que la 3DS por lo que muchos habrían decidido pasar de la 3DS y esperar a Vita.

Veremos lo que ocurre en los próximos meses. Si tras la rebaja la Nintendo 3DS despega, quedaría claro que el culpable del mal comienzo fue el precio; si sigue sin funcionar entonces el problema está en el 3D y la competencia de PlayStation Vita; y si ni una ni la otra funcionan, entonces si que estaríamos ante un claro indicador de que el sector de las consolas portátiles se muere poco a poco tomando el relevo los smartphones.