Cablevision, Verizon, Comcast y TimeWarner- los principales proveedores de servicios de internet en Estados Unidos — han aceptado ”voluntariamente" implementar un sistema de 6 strikes para reducir, lo que la RIAA y la MPAA llaman robo de contenido en línea.

Los líderes de las industrias de música, cine y televisión del siglo pasado celebran el acuerdo:

Esta prominente colaboración voluntaria podrá educar a los suscriptores acerca del robo de contenido en sus cuentas de Internet, beneficiando a los consumidores y los titulares de los derechos por igual.

Cada año, el robo de contenido cuesta a la economía de los EE.UU. más de 373.000 puestos de trabajo, $16 mil millones de ingresos pérdidos y $ 3 mil millones en pérdidas federales, estatales y locales de ingresos fiscales del Estado.

Hoy en día, muchos proveedores de servicios Internet (ISPs) envían notificaciones a los suscriptores que reciben de los propietarios de contenidos acerca de supuestos robo de contenido - generalmente se envían por correo electrónico. Hasta ahora, sin embargo, no había un marco común de las "mejores prácticas" para alertar a los suscriptores, proteger contenido y promover el acceso a contenido legal en línea.

Seguimos observándo la incapacidad de éstos líderes del siglo pasado para comprender que una descarga no equivale a un venta pérdida, sus números siguen siendo estratosféricos, su retórica del robo sigue sin tener sentido y claro, su distintivo lenguaje estilo "mejores prácticas" y suposiciones que han logrado incluír en tratados internacionales que ellos promueven como el ACTA.

Existen diferencias fundamentales con la pésima idea de los “3 Strikes” y este acuerdo voluntario, ya que en ningún momento los proveedores del servicio podrán desconectar totalmente a un usuario de la red, existe un sistema de revisión de controversias (cuesta 35 doláres) y hay 5 alertas de por medio hasta llegar a la última que resulta en una acusación.

Las alertas intermedias incluyen pasos educacionales y de conocimiento hasta llegar gradualmente a la implementación de medidas como la reducción de la velocidad de la conexión que el usuario paga. El acuerdo voluntario también considera la reestricción del servicio a internet por un periodo de tiempo razonable después de una acusación.

Olvídense de que lo que piense la ONU de este tipo de medidas y del rechazo de medidas de respuesta gradual que manifestaron más de 40 países, al parecer lo que importa es que el copyright sea reconocido sin excepciones en todo el planeta y todos los demás derechos sean la excepción.

Como Mike Masnick escribe en Techdirt, el grave problema de este enfoque es:

El plan esta basado en acusaciones, no en convicciones, y sí el DMCA nos ha enseñado algo, es que la gente hace falsos reclamos de infracción de copyright todo el tiempo. ¿Y si recibes una alerta que tal vez piensas que esta mal? Bueno, tienes que pagar para que sea revisada. De pronto esto se puede volver un “centro de lucro” para los ISPs.

La verdad es que cada vez resulta más díficil pensar en una forma decente para que los monopolios intelectuales protegan su contenido sin dañar a la sociedad y su internet, sin cooptar a los ISPs bajo argumentos falsos como el robo de contenido y sobre todo, sin crear boquetes en los sistemas legales para mantener su modelo de lucro.

En mi opinión este desafortunado acuerdo crea más problemas que soluciones para la sociedad en general. ¿Qué pasa con los ciudadanos que creen que compartir su wi-fi es un acto cívico? Recordémos que un IP no equivale a persona. Por otra parte, la falta de honestidad con la que se conduce la industria que depende de la explotación del copyright y que hoy por hoy, carece absolutamente del beneficio de la duda, no da mucha seguridad para pensar que no abusarán de este acuerdo y no lo utilizarán para seguir fabricando números, culpar a todos como siempre lo han hecho y mantener su guerra contra la distribución cultural.

No creo que el último hit de Hollywood o la nueva canción de Lady Gaga valgan lo suficientemente la pena como para que los ISPs decidan rendirse ante una industria que no entiende que el problema son nada más y nada menos que ellos y su necedad, no el internet, ni el P2P y mucho menos la sociedad.

Al parecer la RIAA y la MPPA lo único que pretenden incentivar es el boom de la oferta de servicios de VPN en Estados Unidos. Buena suerte.

Imagen CC | vía Leibedich