La idea de unir dos productos de éxito siempre puede resultar muy tentadora, pero no siempre es conveniente hacerlo si no se reúnen todos los requisitos adecuados para que dicha unión sea correcta. Pues bien, Microsoft va a realizar una unión entre dos productos de éxito, integrando Xbox Live en Windows 8, según ha confirmado Mike Delman al periódico The Seattle Times.

En esta entrevista ha revelado los planes que tienen para Xbox Live, cuya introducción en Windows Phone ha sido considerado un éxito para la compañía de Redmond y por ello quiere dar el siguiente paso e integrarlo en su sistema operativo de escritorio, dando un paso más para convertir esta plataforma en el lugar de entretenimiento para sus usuarios.

Hablando sobre cómo será integrado este servicio en el sistema operativo comenta que

Habrá un montón de similitudes en el diseño y la filosofía del servicio. Ya sea con nosotros, con Apple o con cualquier otra, la gente quiere ser capaz de navegar a través de múltiples dispositivos en un determinado ecosistema muy transparente, estamos comprometidos con eso.

Asegura Delman, quien afirma que la unificación de los activos de la compañía puede resultar clave para el éxito de todos los productos entre los consumidores.

¿Crees que este movimiento por parte de Microsoft es inteligente? A mi desde luego me lo parece, la unificación de servicios en diferentes plataformas es algo que siempre ha funcionado muy bien y hacerlo a un nivel tan estrecho entre los diferentes sistemas que ofrezca la compañía puede resultar muy atractivo. Sin ir más lejos, es algo que Apple ha estado sabiendo hacer muy bien durante todo este tiempo y eso es algo que reconocen desde Microsoft.

Sea como fuere, suena muy bien y no sé ustedes, pero yo estoy deseando ver más de Windows 8. En unos meses tendremos la primera versión beta en la cual esperemos tener mucha información con la que poder hacer pruebas y un buen análisis. Solo queda esperar que en esta unificación e integración no salga el sistema operativo no se convierta en un Frankenstein.