Desde hace un tiempo me vengo haciendo una pregunta: ¿algún día llegarán las Apps a los automóviles y de hacerlo como serán? La respuesta a la primera parte en un alto porcentaje es afirmativa, mientras que la segunda no lo es tanto, pero ya nos podemos hacer una idea de ello, ya que Mercedes-Benz está trabajando en la que será la tienda de aplicaciones para sus vehículos.

Estamos hablando de aplicaciones como las que podemos encontrar hoy en día en nuestros smartphones pero diseñadas específicamente para cada modelo. Por ello, en Mercedes han puesto a trabajar a un grupo de sus especialistas en desarrollo para que comiencen a preparar la que podríamos llamar la Mercedes App Store. La apuesta de la marca alemana es fuerte, de hecho han enviado a estos especialistas a Palo Alto, California, según revela el jefe de diseño de la marca, Gorden Wagener.

Mercedes-Benz se encuentra en un pleno trabajo de rediseño de las interfaces visuales de los elementos que tienen sus vehículos, de los cuales podría depender de forma muy significativa cómo será la tienda de aplicaciones de este fabricante de automóviles.

No se trata de un proyecto a corto plazo, de hecho se desconoce la fecha en la que la Mercedes App Store podría estar disponible.

Tomará un tiempo antes de llevar esto a los automóviles. El gran problema aquí es la infraestructura, sin una infraestructura de datos que permita transmisión de datos alta en el coche, no es divertido ni tiene sentido.

La visión que tiene Mercedes-Benz sobre cómo funcionarán estas aplicaciones es muy clara: permitir a los dueños de uno de sus vehículos poder personalizar el software de su coche del modo que quiera. Estas aplicaciones podrían ser simples apps que permitan el acceso a contenido multimedia específico o se podrían tratar de aplicaciones más concretas, que permitiesen al dueño del coche poder acceder a información directa de los diferentes sensores que tiene cada coche.

Se trata de un proyecto muy ambicioso, con un desarrollo muy caro, donde los fabricantes están destinando cifras millonarias para el desarrollo de estas herramientas, que sin duda pueden suponer un cambio radical en el uso del software de los vehículos. ¿Cómo nos puede afectar esto? De muchísimas maneras, empezando por la más sencilla, la cual permitiría al conductor poder personalizar determinado comportamiento del vehículo, tener acceso a esos datos o la configuración del mismo desde su teléfono móvil inteligente o el ordenador o incluso podemos ponernos en casos más concretos, en los que un conductor pueda modificar determinados parámetros del coche con una aplicación para modificar el comportamiento de este, por ejemplo, ajustando el coche para que tenga una aceleración más suave.

Y como parece que tienen claro en Mercedes --y otros fabricantes-- para poder hacer esto posible es necesaria una infraestructura que hoy en día no ha llegado a los vehículos. Estos tienen que tener una conexión a Internet y además esta ha de ser potente. El tiempo que tardaremos en ver este tipo de aplicaciones dependerá de cómo las marcas solucionen este asunto.

Imagen: inflexwetrust