Hace unos días corrieron como la pólvora unas declaraciones de Marshall Kirkpatrick en las que hablaba sobre su visión y decepción de la adopción que se ha realizado en torno al RSS. Su queja fundamental viene por la falta de adopción del software de lectura de RSS por parte de consumidores y negocios, y de que entre estos tenga más éxito unos jueguitos sociales que se pueden encontrar en Facebook.

Tiene una parte importante de razón, pero no toda, en mi modesta opinión. Hemos de tener claro que el RSS es un canal de redifusión de lo que sucede en la web, con un formato especifico. Con lo que la visualización de lo que venga mediante este canal depende del lector que estemos usando, y este es uno de los grandes puntos negros a los que se enfrentan los usuarios y el propio formato RSS en su pobre uso.

El otro gran punto negro es la gran cantidad de información a la que puede acceder cualquiera de nosotros día a día e incluso cada hora. Esta depende mucho del número de fuentes que tengamos en nuestro lector RSS, pero a la mínima que sigamos unas cuantas web y blogs de referencia nos encontraremos con unos números de items pendiente bastante importante. Y si se nos ocurre descuidar el lector un par de días el “susto” que nos podemos llevar al volver entrar puede ser importante.

Todo esto lo pueden solucionar los “culpables” de una posible apatía del usuario hacia los contenidos canalizados por RSS: los propios lectores RSS. Se podría decir que existen tres partes importantes para que todo este ecosistema funcione a la perfección, son:

  • El canal: que no es otro que el RSS, con un formato específico y del que no hay muchas cosas que cambiar. Se podrían proponer mejores soluciones para que las actualizaciones lleguen más rápido, algo que ya podemos hacer con Pubsubhubbub, algo que no está dentro del propio RSS pero es un protocolo que se puede usar hoy en día de forma muy sencilla.

  • Las herramientas: los lectores RSS, que son los que tienen que interpretar toda la información que llega mediante el canal haciéndola comprensible y atractiva para el lector. Y sobre todo, dándole un valor añadido muy importante, que es lo que actualmente está fallando en este punto. Argumento más adelante.

  • El uso: que es le da el usuario a los contenidos que le llegan mediante RSS usando las herramientas que tiene disponibles. Si ninguna de estas se adapta a sus necesidades y le resulta atractiva dejará de usarlas en beneficio de otras cosas.

Como digo anteriormente, creo que la gran parte de culpa de la situación actual que pueda tener los contenidos provenientes del RSS lo tienen los propios lectores RSS, del mismo modo del éxito que pueden llegar a tener. En la actualidad hay lectores muy buenos y muy populares, pero gran parte de ellos se ha ido quedando atrás frente a otras herramientas más populares en la actualidad.

Y a partir de aquí hablaré del caso que mejor conozco --como probablemente muchos de vosotros-- Google Reader. Esta herramienta de Google, desde luego una de las más populares, se ha ido quedando atrás con el paso del tiempo y en mi opinión ha ido perdiendo terreno con otros medios de comunicación donde se puede obtener información de última hora más rápido. Entonces podemos decir que el cometido de este lector esta para contenidos con más fondo o simplemente para leer con más tranquilidad. Pero no es perfecto y probablemente sea por cuestión de gustos, pero hay puntos en los que no es cómodo para leer o simplemente para navegar entre los feeds. Muchas veces prefiero leer las noticias en Reeder en mi iPad, donde encuentro una lectura mucho más amena y lograda.

En definitiva y para terminar, simplemente creo que los lectores RSS necesitan ponerse mucho las pilas, ofrecer a los usuarios un valor añadido para que podamos tener una lectura de nuestras fuentes que sea agradable, sin demasiado que nos moleste alrededor, con opciones para compartir mediante las redes sociales de una mejor forma de la que actualmente lo permiten algunos lectores o incluso que nos priorice los contenidos que nos puedan interesar más si no queremos/podemos leer toda la información que generan los sitios que seguimos (el ordenador por arte de magia de Reader no funciona demasiado bien en mi caso).

Dicho de otro modo, aplicaciones completas, usables e interesantes, con ello los lectores RSS tendrán mucha vida y consigo los contenidos que van mediante estos canales, ya que el usuario lo que necesita muchas veces es una herramienta que pueda usar de la mejor forma posible. Si las herramientas no son buenas --o todo lo buenas que pudieran ser-- es lógico y normal que el usuario se vaya a otro lado.

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