De la misma forma que el e-G8 intentó hacer pensar al mundo que lo que necesitamos es más copyright y civilizar al internet, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico celebró una Reunión de Alto Nivel acerca de la Economía del Internet en París y emitió un comunicado que promueve la adopción de medidas policiales por parte de intermediarios, o bien, ISPs.

La OCDE cuenta con un Consejo Civil de la Sociedad de la Información (CSISAC) el cual declinó avalar el comunicado oficial de lo que un día fue una institución con credibilidad. El comunicado reconoce el valor de la participación de todos los sectores en la creación de políticas públicas para el internet, el potencial para la realización de ideales democráticos que ofrece la red, la defensa del internet abierto y la necesidad de crear mercados competitivos de banda ancha, pero:

Una política de Internet sana debe incluír normas de responsabilidad que permitan al sector privado la cooperación voluntaria para la protección de la propiedad intelectual. Las medidas apropiadas incluyen medidas legales para enfrentar y disuadir la infracción, el respeto pleno a usuarios y partes interesadas y un debido proceso. Para seguir el proceso “multistakeholder” que figura en este documento, todas las partes tienen un papel que desempeñar incluyendo a los individuos, los proveedores, intermediarios y las autoridades judiciales Las limitaciones apropiadas acerca de la responsabilidad de los intermediarios en Internet han, y siguen desempeñando, un papel fundamental, en particular en lo que respecta a contenidos de terceros. Los intermediarios de Internet, al igual que otras partes interesadas, pueden y deben desempeñar un papel importante al abordar e impedir las actividades ilegales, fraude y prácticas engañosas y desleales llevadas a cabo durante su redes y servicios, así como la promoción del crecimiento económico.

Más de 80 organizaciones que conforman el CSISAC, incluyendo a Electronic Frontier Foundation, rechazaron este comunicado debido a su enfoque tendencioso sobre la protección de propiedad intelectual y la forma en la que se aleja del principio de mere counduit, que reconoce que los intermediarios deben dedicarse a transmitir información, no a comportarse como policías de la red.

Las razones del CSISAC son claras[PDF]: este enfoque llevaría a que terceros y privados tomarán desiciones acerca de lo que puede ser o no contenido legal a priori y los ISPs no deben desempeñar ese papel sin órdenes judiciales y revisiones judiciales previas.

El comunicado de la OCDE menciona la nueva frasecita que la industria ahora utiliza desde el e-G8, para promover el formato policial en la red: cooperación voluntaria. Para Public Knowledge este aspecto es uno de los principales problemas del enfoque de la OCDE, ya que introduce la linda práctica de la coersión. Vale mucho la pena leer su análisis. Por otra parte Knowledge Ecology International es breve y contundente acerca de las razones por las cuales también rechaza la postura de OCDE:

El Internet NO fue creado por patentes, copyright o marcas registradas. ¿Por qué la propiedad intelectual es un tema central en dicho documento?

Finalmente el comunicado en contra de la deplorable posición de la OCDE indica las inconsistencias de los organismos internacionales institucionales en cuanto al internet. Recordémos que más de 40 países se opusieron recientemente a las leyes estilo HADOPI , que finalmente operan bajo el esquema de policías intermediarios y además, no han funcionado y enfrentan fuertes críticas. Por otra parte la OCDE, ignora por completo el reporte del relator especial de la ONU, Frank La Rue, acerca de la libertad de expresión y las regulaciones de internet que amenazan este derecho.

¿Qué más hay que decir? La propiedad intelectual solo produce un enfrentamiento entre distintos actores de la sociedad, destruye la credibilidad en las instituciones y afecta seriamente la poca democracia que había sido consolidada. El objetivo de las leyes de las ya jurásicas leyes de propiedad intelectual, nunca fue crear policías en la red, sino incentivar la creatividad por medio de un monopolio temporal de su explotación a los individuos (no a los monopolios intelectuales), para después beneficiar a toda la sociedad, no para impulsar el control de la red ni socavar los derechos fundamentales.

La credibilidad de la OCDE se ha ido por la borda.