Los defensores del copyright no tiene saciedad. Quieren cubrir hasta el mínimo resquicio, exprimir hasta el último centavo. Una nueva propuesta de ley en Estados Unidos podría mandar a la cárcel a cualquiera que suba un vídeo que implique sincronización de labios (lip-sync) o una interpretación sobre la pista de una canción. Inconcebible.

La legislación actual estipula que es ilegal subir a Internet o distribuir copias de cualquier material protegido por copyright, pero esta enmienda busca incluir a las presentaciones dentro de este marco. Eso quiere decir que si realizas un vídeo con un fondo musical que esté registrado, estaría penarlo compartirlo en la red. ¡Oh, oh! Eso suena como un montón de dolores de cabeza para YouTube.

Los defensores de la propuesta argumentan que sólo están actualizando la ley actual de copyright, con la finalidad de proteger los derechos de interpretación (performance) del artista (?). Lo peor es que esta actividad ni siquiera está bien definida, por lo que la legislación es vaga y ambigua --y perfecta para que la industria ataque bajo cualquier pretexto--. La idea es que los sitios de reproducción (como YouTube) acaten la prohibición, pero ¿qué sucede con la distribución?

Aquí es donde se pone loco el asunto: si decido incrustar en un blog algún vídeo de este tipo y más de diez personas lo ven, entonces estoy infringiendo esta ley --con penas que alcanzan los cinco años de cárcel--. No se trata sólo de penalizar a un individuo por realizar una interpretación de una canción, sino también a la gente que contribuye a que este material se difunda. La redacción es tan laxa que incluso podrían acusar a una persona por enlazar a dicho vídeo.

Es probable que esta iniciativa sea detenida por violar el derecho a la libre expresión, pero en materia de copyright, ya no sé qué esperar. Ésta es sólo una muestra más de cómo una industria sigue presionando mediante la propuesta de más y más leyes que defienden a ultranza una idea arcaica de la propiedad intelectual. Lamentable.