Google está a favor de un Internet abierto, de libre acceso y competencia. Es razonable. Mientras más usuarios de los servicios de la empresa, mejor. Justo en este sentido, Google quiere que algunos entiendan que Internet no es tierra a la que le vayan bien muros, filtros, ni lentos intermediarios. Con esas premisas argumenta que Internet

no está limitado por fronteras nacionales, y facilita la libre expresión, comercio e innovación en formas inimaginables hace 20 o 30 años.

No obstante agrega que

Algunos gobiernos intentan crear fronteras a la web sin considerar cabalmente las consecuencias que sus acciones pueden tener en sus ciudadanos y economía.

Y cuando Google dice "algunos gobiernos" en realidad dice Kazajistán, pues su Centro de Información y Redes le informó durante el mes de mayo que quieren el control de los nombres de dominio .kz. En principio de cuentas, todos ellos deben operar dentro de las fronteras físicas de aquel país. Por supuesto, esto incluye google.kz.

Debido a esa situación, cuando los clientes kazajos de Google hacen una búsqueda, por ejemplo, la empresa intenta hacerlo tan rápido como le es posible y a pesar de las dificultades técnicas que implica, dice Google, el

  1. Mantener ciertos niveles de desempeño del servicio

  2. Ofrecer privacidad y libre expresión a los usuarios

En la práctica, Google está redireccionando todo el tráfico de google.kz a google.com, aunque esto signifique ofrecer una experiencia de baja calidad y --he aquí el meollo del asunto-- poco adaptada, impersonal, subóptima, para todos los usuarios kazajos.

La medidas que fuerzan a las compañías de Internet a elegir entre lastimar las web abierta o reducir la calidad de sus servicios, lastiman a los usuarios. Exhortamos a gobiernos y otros actores a trabajar juntos para preservar un Internet abierto, que fortalezca usuarios y economías locales, y aliente la innovación alrededor del mundo.

Si bien Google vela por sus intereses --ofrecer excelentes servicios gratuitos a cambio de la información de los usuarios--, es cierto también que una Internet "fracturada" --centralizada y aislada-- como la que Kazajistán promueve habla mucho del trato que da a sus ciudadanos, del miedo a un mundo sin fronteras, incontrolable por definición como es Internet.