La presentación de Google+ está dando mucho que hablar y, posiblemente, seguirá dándolo durante algún tiempo. Muchos nos preguntamos si, al fin, Google ha encontrado el arma con la que enfrentarse a Facebook o, si por el contrario, el proyecto es un nuevo “intento fallido” como fueron Google Wave o Buzz. A primera vista, Google+ parece indicarnos que Google podría haber aprendido de sus fracasos y habría preparado una capa social que impregnará todos sus servicios; porque Google+ no es una red social al uso, se supone que es algo más que eso.

Estaba bastante claro que esa apuesta social de Google, que se ha convertido en uno de los objetivos estratégicos de la compañía para este año, tenía que ser algo más que el botón Google+1 y, por lo poco que hemos podido ver, Google se ha puesto las pilas con este proyecto. La fuerte integración de Google+ con el resto de servicios de Google es una gran apuesta que combinada con Android o con Google Chrome puede amplificar, aún más, la experiencia del usuario.

Podemos pensar que el único enemigo a batir es Facebook, de hecho, si analizamos esta pugna, el salto que debe salvar Google con respecto al número de usuarios es bastante grande. Los 750 millones de usuarios de Facebook son un handicap nada despreciable, si bien en algunos países, como Estados Unidos, Facebook está perdiendo usuarios; algo que Google podría aprovechar enganchando usuarios que anden algo cansados de la red de Mark Zuckerberg.

Sin embargo, Google+ puede provocar más de un dolor de cabeza a otros actores que operan en la red y no son precisamente Facebook.

La versión móvil de Google+ incluye un sistema de mensajería instantánea que, además, se anuncia como un sustituto natural del SMS. Siempre que hemos hablado de sustitutos del SMS, al final, hemos acabado hablando de WhatsApp, BlackBerry Messenger, pesos pesados que podrían verse amenazados por el servicio de Google+. Si el cliente móvil de Google+ traspasase las fronteras de Android y llegase a iOS o a BlackBerry OS (algo que terminará ocurriendo), los usuarios tendrían en sus manos un servicio plenamente integrado en la red social y que, aparentemente, podría ofrecer un servicio algo más avanzado que el que ofrece WhatsApp, aunque limitado al ámbito de nuestro círculo de amigos. Por tanto, si Google+ tuviese éxito, WhatsApp y similares se podrían ver en una situación algo complicada.

Pero si hay otro gran perjudicado con la llegada de Google+ ese podría ser Skype, al menos, en el sector no profesional. Las videoconferencias con Skype funcionan realmente bien y, de hecho, es algo que se espera que llegue a Facebook algún día (primero con la puja en la compra y, posteriormente, debido a la alianza estratégica con Microsoft). Mientras tanto, Google ha tomado la delantera y no ha escatimado al plantearnos un servicio que incluye una videoconferencia múltiple. Es decir, Google ha incluido un servicio que en Skype es de pago y que, además, aún no se ha integrado en otras redes sociales. Bajo mi punto de vista, Google+ coloca a Skype en una situación algo complicada, si bien es cierto que aún cuentan con algo de margen para reaccionar y poder realizar algún movimiento que mitigue el golpe.

Como bien comenta David en su post, parece que Google ha aprendido de los errores cometidos en Google Wave y Google Buzz, de hecho, dudo mucho que Google+ termine estrellándose; es más, creo que puede ser un soplo de aire fresco que haga que Facebook, Skype o WhatsApp, entre otros, lo tengan que mirar de reojo para mejorar sus respectivos servicios si no se quieren arriesgar a perder usuarios.