Wolverine enojado porque se terminó su cereal. Spidey compite con Venom para ver quién se queda con una calle para repartir periódicos. Un Hulk que entre más se enfada, más elocuente se vuelve (¡y hasta haikus hace!). Marvel decide **parodiar a sus héroes y villanos** para ofrecer historias sencillas para niños, con un humor simple --tanto en gráficos como en diálogos-- que nos hace desternillar de risa.

[***Mini Marvels***](http://en.wikipedia.org/wiki/Mini_Marvels) surgió gracias a unas tiras cómicas que el dibujante **Chris Giarrusso** incluía al final de algunos cómics. Dichas historietas --básicamente, situaciones hilarantes que se resolvían en tres o cuatro cuadros-- se hicieron bastante populares, lo que animó a la editorial a publicar un tomo de estas aventuras. Con personajes dibujados en un estilo parecido al [*chibi*](http://en.wikipedia.org/wiki/Chibi_(term)) o al [*Q-version*](http://en.wikipedia.org/wiki/Q-version), las tramas nos retratan arcos más conocidos de la serie (como Civil War o World War Hulk) como si los superhéroes fueran niños de 10 ó 12 años.

En este sentido, es un esfuerzo muy plausible de Marvel para atraer a los más chicos a las páginas del cómic. La editorial destina algunos esfuerzos para hacer esta labor de reclutamiento (por ejemplo, la serie infantil de TV [*The Super Hero Squad Show*](http://en.wikipedia.org/wiki/The_Super_Hero_Squad_Show)), con historias sencillas --e incluso, un poco bobaliconas--. Sin embargo, la entrega de Giarrusso **va más allá de ofrecer un producto para niños**. En realidad, se trata de un homenaje para los fanáticos acérrimos, que encontrarán numerosos guiños en cada una de las páginas.

Al final, *Mini Marvels* se convierte en **un ejercicio de comicidad llevado al absurdo**. El general **"Thunderbolt"** Ross es reflejado como el padre protector de Betty, quien no quiere que su hija tenga una cita con **Hulk**. La reunión de los *Iluminati* se transforma en una charla en la cocina --¡y Hulk es expulsado de la Tierra por comerse el último sándwich de la charola!--. **Sandman** vive en un cajón de arena, **Sentry** se la pasa pegado a la computadora (menuda alegoría de un agorafóbico) y la Escuela Xavier para Jóvenes Superdotados es un conjunto de juegos para niños.

Este libro es un excelente regalo para cualquier niño, quien lo gozará por sus bromas fáciles de entender. Sin embargo, son **los seguidores de esta editorial** quienes le sacarán más jugo a los chistes autorreferenciales, al tratamiento irreverente de las historias y a la reinterpretación del universo Marvel. Y, por favor, ¡alguien devuélvale su cereal a Wolverine!