No sé por qué, pero a la hora de titular este post no he podido dejar de acordarme de Muriel Barbery y su elegancia del erizo. En este caso, sin embargo, no aludiremos a ningún síndrome comparativo.

Si hace unas horas la comunidad científica nos sorprendía con la noticia de chips de memoria implantables, ahora nos cuentan que las abejas podrían tener emociones. Tal cual leéis, una reciente investigación ha podido identificar patrones depresivos asociados al pesimismo humano en estos pequeños insectos.

La conclusión, aunque no determinante, catalogaría a las abejas como primeros invertebrados en manifestar pesimismo y por consiguiente en tener emociones.

¿Cómo medir científicamente el optimismo? Existe una prueba simple (en exceso quizás para la complejidad de la cuestión) capaz de dictaminar objetivamente si un sujeto es más o menos propenso a ver el vaso medio lleno o medio vacío. Consiste en entrenarle al sometimiento de estímulos, asociando unos a recompensas y otros a castigos, para posteriormente comprobar su reacción frente a otros intermedios.

Es lo que Melissa Bateson y Jeri Wright, investigadores de la Universidad de Newcastle, hicieron con una población de abejas, siguiendo la metodología que en su día demostrase lo emocionable de perros y ratones.

Se entrenó a las abejas para que asociasen un sonido con olores dulces y otro con amargos, posteriormente se simuló un ataque depredador a uno de los grupos. La conclusión fue que, si bien este grupo siguió respondiendo al estímulo "azucarado", se mostró bastante más reacio a investigar el olor asociado a un sonido intermedio.

El pormenorizado análisis posterior, encontró alteración en los níveles de dopamina, serotonina y octopamina de aquellas abejas simuladamente atacadas. Dichas sustancias, nos dice el estudio, son implícitas de la depresión humana, específicamente de conductas pesimistas.

Otros entendidos matizan que las abejas, más que emociones, tienen prejuicios cognitivos propios de su demostrada inteligencia natural, al igual que muchos otros animales.