En relación a la Ley Sinde decía el otro día el activista Richard Stallman en su conferencia “Por una sociedad digital libre” impartida en la ciudad española de Córdoba, que “Votar esa ley fue traicionar el país. Han ganado una batalla, pero no debe ser la última batalla. Hace falta luchar hasta la victoria”. Sabias y acertadas palabras en opinión de muchos, y es que cualquiera puede ver que la situación en relación al asunto de la protección legal de valores e industrias caducas a costa de derechos básicos empeora por momentos.

Prácticamente a diario salta alguna noticia en la que se nos cuenta que X país planea, o lo ha hecho ya, implementar alguna legislación nueva con la que poder controlar el acceso de sus ciudadanos a cualquier contenido de Internet. La más reciente nos llegó hace un par de días, me refiero a esa que desveló la propuesta en la que trabaja el ejecutivo de la Unión Europea para lograr justamente lo comentado y la misma que ahora se ha sabido es una suerte de “Ley Sinde europea.

Concretamente, según la publicación EurActiv, la Comisión Europea trata de replicar el marco regulatorio español añadiendo varios puntos a la Directiva de Comercio Electrónico y a la de Derechos de Propiedad Intelectual que entre otras cosas obligará a los proveedores de Internet a bloquear sitios web. Además, como era de esperar por otro lado, la misma publicación asegura que el proyecto responde en gran medida a las presiones ejercidas por la sociedad de autores francesa CISAC sobre el Comisario Europeo para el Mercado Interno, el francés Michel Barnier que es quien lo está impulsando.

Desgraciadamente este solamente es otro ejemplo de lo negras que se están poniendo las cosas. Podríamos enumerar muchos más; ACTA, la ya citada Ley Sinde, HADOPI o algún caso más reciente como el protagonizado por Julio Alonso, que aunque no va de propiedad intelectual exactamente, si tiene relación y es una prueba de la sin razón a la que hemos llegado --en una parte importante debido al desconocimiento absoluto de un amplio sector de la justicia y legisladores sobre el funcionamiento de Internet-- al considerar un Juez que el susodicho es igual de responsable de los comentarios vertidos en su blog contra la SGAE que el que los hizo.

Por todo lo dicho, e insisto que podría ser mucho más, claramente las palabras de Stallman están de plena vigencia y todos a una deberíamos coger el testigo desde distribuyendo y aplicando el recientemente presentado “Manual de desobediencia a la Ley Sinde” hasta uniéndonos al movimiento #nolesvotes. Aún estamos a tiempo de hacer, quizás mañana ya no y entonces nos hundiremos en el “abismo de una nueva edad oscura” que comentaba la gente de The Pirate Bay en su propio llamamiento a la lucha por una Internet libre.