Continúa la polémica. Millones de usuarios pusieron el grito en el cielo al saber que PlayStation Network no volvería hasta 31 de mayo. No alcanzo a imaginar qué pensarán ahora que la compañía ha salido a la palestra para aclarar que la fecha es cuanto menos estimativa y que por tanto es imposible determinar a ciencia cierta cuando podrán reestablecer el servicio.

¿Podrían pasar meses hasta el retorno de PSN? ¿podría arrancar el inminente Media Briefing de Sony en el E3 sin que el problema quede resuelto? Apostaría al sí, con toda la mala prensa adicional que conllevaría. La feria de Los Ángeles se convertiría así en un ir y venir de críticas, copando las sobremesas de los miles de periodistas especializados allí reunidos.

Esperas aparte, nos han llamado especialmente la atención las declaraciones de Richard Blumenthal, senador estadounidense que para sorpresa de sus compañeros ha manifestado su plena satisfacción con la respuesta dada por el gigante nipón a la brecha de seguridad. Es la primera vez que una figura política (pública añadiría) encuentra meritorio el comportamiento de Sony, acostumbrada ya al apedreo por doquier.

Para Blumental, Sony manejó bien los tiempos y las medidas tomadas son poco menos que ejemplarizantes:

Sony debe servir como ejemplo modelo al resto de compañías que encaren casos similares de hacking.

Su benévola percepción se debe en parte al seguro identitario con que la compañía ha compensado a sus millones de usuarios en los Estados Unidos, algo que él mismo sugiriese en su día, tras la ronda de interrogantes que ambas partes mantuviesen poco después de conocerse el PSNgate.

El crimen perpetrado contra Sony y los usuarios de PlayStation Network forma parte de una creciente oleada de criminología cibernética, un recordatorio de que nuestras leyes y recursos para la protección de datos deben avanzar junto a la tecnología. Espero poder colaborar al respecto con Sony y otras compañías en el futuro e insto a la urgencia del Departamento de Justicia para que aprese a los responsables de este ataque.