Estimada Belinda, quisiera disculparme por el inconveniente causado a ti por algunos de mis queridos fanáticos, nadie ha tratado de acosarte ni de restringirte el uso de tu propio nombre. Sólo expresé a mi comunidad de fanáticos mi legítimo deseo de usar mi nombre de nacimiento, nada más, considerando que a veces una prioridad accidental de tiempo (?) puede restringir el derecho a usar tu propio nombre que alguien más haya registrado. Disfruta tu navegación y el legítimos uso de tu nombre. Belinda también es mi nombre.

Lección aprendida. Con estas palabras, la cantante mexicana Belinda (@belindapop) se ha disculpado con la usuaria @belinda por los intentos de usurpar su nombre de usuario en Twitter. Todo inició la noche del martes 24, cuando algunos fanáticos de la cantante le comentaron que reportarían a la cuenta @belinda para que quedar libre, y así la intérprete pudiera reclamar dicho nombre. Belinda accedió, alentando a esos seguidores a darle block a la cuenta en cuestión. El argumento es que la cuenta estaba prácticamente inactiva y no era justo para la artista.

Ese mismo martes, @belinda pidió a los fanáticos que dejaran de molestarla, pues no tenía intención de ceder su nombre de usuario. Sin embargo, el acoso de los fanáticos --nunca les quedó mejor este apelativo-- continuó, en una campaña de asedio constante. Poco a poco, el tema llamó la atención entre los usuarios de Twitter en México, quienes salieron en defensa de @belinda. Muchos se lanzaron en contra de la cantante, criticándola por apoyar a la horda de seguidores en su intento por arrebatar el nombre a una usuaria legítima.

Al día siguiente, @belinda aclaró que no era su intención suplantar ni robar la identidad de la cantante, sino que simplemente era un homónimo. La chica le pidió a Belinda que hablara con un abogado, pues su incitación podría incluso ser considerada como ilegal. La cantante, al darse cuenta del reclamo de los usuarios mexicanos, se disparó en el pie como tantos otros miembros de la farándula: minimizar las críticas en lugar de tomar acciones. A raíz de este desplante, etiquetas como #usernamesparabelinda comenzaron a circular y alcanzar los trendingtopics, haciendo burla de la intérprete.

Después de todo el incidente, Belinda se dirigió a sus fanáticos hace una hora, diciéndoles que "mejor ahí lo dejamos". También les pidió que borraran todos los mensajes de asedio e intimidación contra @belinda --la cantante igual eliminó sus tweets de incitación-- y mandó una disculpa pública a la afectada. Me parece que hay que reconocer que la cantante enmendó su error, aunque pudo haber actuado antes. Lo que sí me asusta es que haya gente con tan poco sentido común como para acosar a una persona sólo en nombre de una celebridad. Miedo.

El incidente debe verse como una lección interesante. En efecto, en Twitter un nombre de usuario puede alcanzar un costo simbólico muy alto, pero eso no justifica una acción de hostigamiento como ésta. Por cierto, la cuenta @belinda se ha revalorizado tras el incidente, pues ayer yo contabilizaba cerca de 800 seguidores, y en poco más de 24 horas, ya ha llegado a los 5.245. Quizá sea buen momento para desempolvar esa cuenta y aprovecharla al máximo. Y a @belindapop, al final de día, quizá también le vino bien demostrar que la razón imperó, aunque haya llegado tarde.

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