Poco a pocos las videoconsolas están dejando de usarse en la actividad principal para las que fueron concebidas: pasar horas y horas jugando a nuestros juegos favoritos. Y esto nos lo confirma Microsoft en su blog oficial, donde nos cuenta que el 40% de la actividad de los usuarios de la Xbox se emplea en otras actividades que no son los juegos.

En Microsoft destacan que como ha ido cambiando el panorama de las videoconsolas y lógicamente lo hacen hablando de su producto, la Xbox. Apuntan que hasta la fecha han vendido más de 53 millones de dispositivos (de Xbox y Xbox 360), cuentan con más de 30 millones de usuarios de Xbox Live y se ya han vendido más de 10 millones de unidades de Kinect.

Estas cifras, son destacadas por Microsoft ya que consideran que son cifras muy elevadas para un dispositivo que hasta ahora podía ser comprado tan solo por jugadores hardcore. Sin embargo, esto es algo que ha ido cambiando poco a poco durante los últimos años, tanto es así que el 40% del tiempo total que hacen uso de su Xbox lo hacen fuera de los juegos. Uno de los usos que más están dando los usuarios a este producto de la empresa de Redmond es el vídeo, donde los usuarios destinan de promedio 30 horas semanales.

Frank X. Shaw, de Microsoft, pone el ejemplo personal que tiene en su familia, donde para su hija se la Xbox se ha convertido en un producto más allá de los videojuegos, usándolo para escuchar música, ver películas o programas de televisión. De este modo destacan que la Xbox se ha convertido en un centro de entretenimiento y esto es algo que se puede extrapolar a otros dispositivos similares que cuenten con servicios capaces de ofrecer a los clientes estos usos.

Estos muestran muy claramente a los fabricantes datos muy interesantes de hacia dónde enfocar los productos que vengan en el futuro. La gente ya no quiere un dispositivo que haga una sola función muy bien, que un producto sea capaz de poder ser usado para diferentes usos puede ser una clave de éxito muy importante, y es algo que tenemos en cuenta los consumidores y por ende, los fabricantes.