Si eres un animal y quieres sobrevivir en un mundo dominado por la raza humana, el tamaño importa. Entre más pequeño seas, mayores son tus posibilidades. Las actividades del hombre han provocado que las especies más grandes reduzcan su tamaño para aumentar su tasa de supervivencia. La lógica es simple: entre más grande eres, es más difícil que te ocultes. Ergo, eres una muy buena presa para los cazadores.

Existen varias explicaciones para este fenómeno. La primera, más que a la adaptación, obedece al pool genético que queda. Al menguarse la cantidad de animales grandes sobreviven, esos genes van relegándose en las siguientes generaciones porque los pequeños aseguran la reproducción. Con el paso del tiempo, esa tendencia se convierte en regla: para preservar la especie, hay que reducir el tamaño.

Pero no sólo los animales que son depredados por el hombre sufren este cambio. También el desarrollo de las ciudades contribuye a esta reducción. Un ejemplo curioso es el de algunos escarabajos verdes en Europa: el crecimiento urbanístico ha causado cambios en la tierra, lo que devino en una aceleración del proceso de crecimiento durante la fase larval. De este modo, los escarabajos crecen mucho más rápido, pero el resultado son especímenes de un tamaño notablemente menor.

Lo mismo ha sucedido con la pesca. Los pescadores suelen quedarse los ejemplares más grandes para consumo, regresando a los pequeños al mar. De acuerdo con Chris Conover, líder del programa de Ciencias Oceánicas de la Fundación Nacional de Ciencia de EE.UU, está tendencia a la miniaturización es reversible, pero tomará bastante tiempo. Por ejemplo, en peces que han sido afectados por las prácticas humanas, podría tomar hasta 12 generaciones recuperar el tamaño original.

Así, la fauna de nuestro planeta ha tenido que reducirse para garantizar su supervivencia, toda vez que los seres humanos hemos afectado su entorno y alterado a las especies. Lo curioso, señalan algunos expertos, es que el hombre ha tendido a aumentar su tamaño, pues al tener un acceso fácil a los suministros y llevar un estilo de vida que privilegia lo sedentario, la tasa de obesidad se ha disparado en los últimos años en todo el mundo. No en balde, en algún momento se propuso hacer más pequeños a los humanos para que nos alcanzaran los recursos de la Tierra. Quien sabe, quizá Wall-E no estaba tan equivocada del todo: