Mil segundos, eso es más de quince minutos --16 minutos con 40 segundos, para ser precisos-- y es el tiempo que se pudieron contener átomos de antihidrógeno estables, unas 10.000 veces superior al máximo tiempo anterior que los científicos pudieron mantener la antimateria antes de que desapareciera al hacer contacto con otras partículas.

Esto fue logrado por el equipo que trabaja en el ALPHA (Antihydrogen Laser Physics Apparatus), uno de los varios proyectos que se encuentran en el CERN y que está encargado de todos los estudios concernientes al antihidrógeno, la molécula de antimateria más simple.

El antihidrógeno es la antipartícula del hidrógeno --suena lógico y probablemente lo adivinaron antes de que lo dijera-- y se obtiene al unir los sus dos componentes: antiprotones y positrones. El gran problema es que estos átomos de antihidrógeno no tienen carga eléctrica y estos se acercan a las paredes de la "trampa" en la que deberían estar confinados. Como esta trampa está hecha de materia común y corriente --no de la menos común antimateria--, el contacto hace las partículas se eliminen la una a la otra unos pocos milisegundos de su creación. O tan siquiera así habían resultado experimentos anteriores.

Estos resultados se repetían una y otra vez; la trampa magnética de antimateria usada en el experimento --al estar hecha de materia-- sólo permite la existencia de estas nubes de antipartículas por periodos muy cortos de tiempo --alrededor de los 170 milisegundos para los experimentos llevados a cabo el año pasado--. Este lapso de tiempo les permite verificar que sí había antimateria atrapada, pero no permite que esta pueda ser estudiada a conciencia.

¿Cómo hicieron entonces los chicos del CERN para mantener intacta la preciada antimateria más de 16 minutos? Sorpresivamente fue un método relativamente sencillo, se diminuyó la temperatura de los antiprotones usados en el experimento a niveles muy bajos, esto hizo que la energía dentro de la trampa magnética de antimateria se redujera dramáticamente.

¿Qué beneficios podría tener el mantener la antimateria más tiempo entre nosotros? Pues bien, de entrada esto le daría a los científicos una mayor oportunidad de estudiar su comportamiento y con ello --quizás-- resolver algunas de las cuestiones más fundamentales del Universo. Por ejemplo, todavía no se sabe cómo afecta la gravedad a las partículas de antimateria, es una incógnita si esta será atraída por el capo gravitacional de la Tierra o será repelida por este. El tener la oportunidad de manipularlo durante más tiempo y estudiarlo podría ayudarnos a resolver este y muchos otros misterios.

Es increíble como aquellas cosas que hace años sólo eran suposiciones en las mentes de unos cuantos empieza a ser objeto de estudio práctico. ¿Alguna vez habría pensado Dirac que la antimateria predicha en su famosa ecuacioń podría ser creada en la Tierra?