Sospechosa, tortuosa y defectuosa. Así es como describe a Nintendo 3DS el sitio Defective by Design.com opuesto a cualquier forma de restricción que limite de origen la usabilidad de productos electrónicos. No queremos ni pensar entonces la opinión que merecerá la críptica Apple a estos activistas, ahora enfrascados en una campaña de desprestigio contra la nueva portátil de Nintendo.

Las críticas se centran en los términos de servicio inherentes a la máquina, que según el grupo no deben ser aceptados en modo alguno. A éstos los califican de increíbles (por lo negativo) criticándose especialmente el sistema de restricción digital (DRM) implementado por Nintendo, capaz de convertir a su portátil en un ladrillo si no se emplea en el sentido estipulado:

Una parte particularmente obscena de los términos de servicio es aquella en la que Nintendo amenaza con inutilizar la consola si se usa en un sentido que desaprueben.

Ésta es la cita que ha desencadenado la polémica:

Cualquier modificación técnica de hardware o software en el sistema Nintendo 3DS o el uso de cualquier dispositivo desautorizado en conjunción con la máquina, derivará en la permanente inutilidad del sistema.

La iniciativa puesta en marcha pretende enviar 200 ladrillos de cartón a Nintendo junto a una carta dirigida al propio presidente de Nintendo Amércia, Reggie Fils-Aime.

Se admiten donaciones para envío múltiple, aunque también se promueve el remite individual, encargando nosotros mismos el ladrillo de turno e imprimiendo la misiva disponible en la web. En ésta se explica al CEO por qué 3DS es un sistema Dubious, Devious y Defective.