Sí el objetivo de las leyes de copyright (en teoría) es ampliar el terreno cultural, qué es más deseable, ¿40 horas de películas producidas por 5 estudios al año o 29 horas de video por minuto producidas por millones de individuos?

Al igual que para muchos de nosotros, para Corey Doctorow la respuesta no es muy difícil de responder. El día de hoy The Guardian publica un comentario de Doctorow al respecto de la situación actual, donde las leyes de derecho de autor favorecen a los primeros piratas del siglo XX: la industria discográfica.

Doctorow explica como la compañías disqueras fueran acusados de piratas por los compositores cuando comenzaron a comercializar las grabaciones de partituras que habían adquirido. Después estos piratas tacharon a las radiodifusoras de piratas al transmitir sus grabaciones vía radio. Lo mismo con los estudios que acusaron a Sony de pirata al lanzar su tecnología de VHS que permitía grabar películas transmitidas en la televisión.

La piratería ha ido históricamente de la mano con las innovaciones tecnológicas que permiten que más gente participe en el terreno cultural y se desarrollen nuevas formas de expresión cultural. La piratería como innovación explica Matt Mason, autor de El Dilema Pirata.

El problema, indica Doctorow, es que los políticos se han tomado enserio las falacias que la industria lleva diciendo desde el siglo pasado, para frenar cualquier innovación que no provenga de su grupo de piratas, y en el caso de internet, intentar controlarlo.

La industria se empeña en hacer creer que la guerra en torno al copyright, es algo nuevo provocado por el internet. Lo cual es absolutamente falso. Ellos llevan peleando esta guerra más de un siglo. Como ya todos sabemos, el grave problema ahora es el lobbying salvaje. Pero afortunadamente más y más estudios surgen para hacer entender con peras y manzanas a los políticos que es un grave error crear política pública basada en dramas.

European Digital Rights ha publicado un estudio en el que al igual que el Reporte Hargreaves y el de Media Piracy in Emerging Economies, identifica el defícit de credibilidad en los datos que se utilizan para tomar desiciones como el centro de la crisis de legitimidad que atraviesa el copyright. También identifica a este modelo de propiedad como el principal inhibidor de la innovación.

Las leyes deben ser creadas en base a hechos - en vez de manipulación e invención de “estadísticas” para ajustarse a una narrativa pre-definida.

Querida industria: ya nadie les cree, bueno solo algunos.

El estudio de EDRI también recomienda resolver la tontería en torno a la copia privada, ya que considera que:

Cuando a gente compra material audiovisual se les permite hacer copias en algunos países, se les prohibe en otros, y en muchos países estan sujetos a gravámentes poco transparentes, calculados de forma poco clara y que son gestionados por monopolios poco competitivos y distribuídos bajo nebulosos criterios.

EDRI al igual que Doctorow considerán que el futuro de la innovación depende de la capacidad de las leyes para permitir el mayor acceso a más material cultural, que permita experimentar a los individuos con nuevas formas de expresión y distribución del mismo. En verdad es impresionante que la industria sea tan míope como para no entender que los primeros beneficiados serán ellos.

La industria sufre como los piratas que siempre han sido y ahora van por el internet. Es una mentira que las industrias creativas van a desaparecer, hay lugar para todos, pero siguiendo la lógica de la industria, preguntémonos qué es más importante: ¿Hollywood o el internet?

Descarga el estudio de EDRI en [PDF]

Imagen vía Redux