Hace unas horas ha surgido otro movimiento en favor de WikiLeaks en Estados Unidos. La relevancia del mismo tiene que ver por el conjunto de personalidades que lo forman. Periodistas, cineastas y políticos del país levantan una web en favor de la organización, por la libertad de expresión y por la erradicación de la censura del gobierno norteamericano, una inicitiva con el nombre de WikiLeaks Open Letter.

Como decía, la web es una nueva ventana para darle "aire" a la situación actual de WikiLeaks y el propio Assange. Una respuesta a la gestión del gobierno, a las mentiras y las acusaciones a los que están siendo sometidos tanto Assange como WikiLeaks.

Firmada por más de 200 personalidades de diversas profesiones, la carta tiene como objeto demostrar que la actuación del gobierno no está siendo la de un organismo serio. Para darle una mayor cobertura a la misma, gente influyente de la sociedad norteamericana ha dado la cara con la firma de la carta. Figuras reconocidas como Noam Chomsky, Terry Jones, Michael Kennedy, Michael Leight, Salman Rushdie, Susan Sarandon, Oliver Stone, Di Costanzo, James Fox u organizaciones como Reporteros sin Fronteras, que han querido darle al medio la mayor de las difusiones. La carta habla por sí sola, y se encuentra en la web junto con informaciones que se irán actualizando de manera periódico sobre todo lo acontecido alrededor de WikiLeaks. Os dejo con la carta:

Nosotros creemos en la existencia de sociedades libres alrededor del mundo, las cuales con ayuda del periodismo piden cuentas al gobierno y a las corporaciones. Creemos que el derecho de publicar es equivalente al derecho del ciudadano a estar informado. Si bien creemos en la privacidad personal y aceptamos la necesidad de confidencialidad, afirmamos que la divulgación para el interés público es fundamental. La libertad, responsabilidad y elección democrática verdadera sólo pueden ser garantizadas por un riguroso escrutinio. Defendemos el derecho de publicar la verdad de manera responsable, sin obstáculos y sin persecución alguna por parte del Estado. El deber primario de los periodistas en todas partes del mundo es avanzar la causa del entendimiento, no el ayudar a los gobiernos y a los intereses con poder en la supresión de la información, y no aplazar los ya arraigados hábitos del secreto.

Con estos principios en mente, declaramos nuestro apoyo a la publicación de los documentos dados a conocer a través de los leaks, las filtraciones. Ellos han arrojado luz significativa en el comportamiento de los gobiernos y las corporaciones en el mundo moderno. WikiLeaks ha hecho un gran servicio a la humanidad. Nosotros denunciamos tremendamente las amenazas de muerte y persecución penal dirigidas contra su director por publicar, junto con muchas organizaciones en todo el mundo, información que es claramente de interés público.

Aquellos que están en el poder o autoridad de manera rutinaria se oponen a tal divulgación, como lo han hecho desde hace tiempo durante la lucha por publicar las actas del Parlamento británico hace más de doscientos años atrás hasta la liberación de los Papeles del Pentágono. Creemos que ninguna democracia ha sido perjudicada por un aumento de conocimiento y entendimiento del público. Por lo tanto, nosotros, los abajo firmantes, declaramos nuestro apoyo inquebrantable a los principios y a la apertura de la investigación periodística, y condenamos las fuerzas que amenazan a ambos.