Cuando todavía tenemos muy reciente el asunto del famoso archivo de Apple donde se registra el posicionamiento de antenas --según indicó ayer Apple-- algo que también hacen Android y Windows Mobile, hoy conocemos otro caso de fugas de información que afectan a la privacidad de los usuarios. Se trata del famoso navegador GPS, TomTom, quienes han encontrado una nueva fuente de ingresos: vender los datos de las velocidades de sus usuarios a la policía holandesa.

Si eres usuarios de TomTom quizá no sabías que se registran las velocidades y la posición de estas, pero parece que así es. Y con ello se ha producido esta venta de información al gobierno holandés, con el objetivo de ayudar a mejorar el posicionamiento de radares para el control de las velocidades en los diferentes puntos. O lo que es lo mismo: darle pistas a la policía de donde puede poner más multas. Esto ha generado una gran polémica, tanto es así que ha llevado a la empresa a pedir disculpas:

Nunca había previsto este tipo de uso y muchos de nuestros usuarios no están contentos con él.

Comentaba Harold Goddijn, presidente ejecutivo de TomTom, en un correo electrónico enviado a sus usuarios en el que también informa que tomarán medidas para prevenir el uso de información de este modo.

En este caso concreto podríamos hablar largo y tendido sobre el tema de la velocidad, de respetar los límites y demás. Pero dejando esto de lado, lo cierto es que como consumidores nos hemos de preocupar mucho por nuestra privacidad y si bien en los casos de la posición de las antenas móviles de Apple, Android y Windows Mobile son para beneficio de los propios usuarios al tener un mejor servicio, en este caso tendríamos un beneficio común (al respetarse las velocidades) pero no deja de impresionarme y preocuparme dicho uso de los datos por parte de la empresa.

Y así llegan los clientes insatisfechos y mosqueados, algo que se solucionaría con información, si vas a recopilar determinados datos, informa al consumidor claramente, pero en lugar de hacerlo en una letra pequeña que muchas veces es imposible de leer hacerlo en lugares más destacados y que la gente sepa lo que compra. Pero desafortunadamente creo que, esto es algo que no veremos a corto plazo y que nosotros, los consumidores, tendremos que estar más pendientes que nunca a los términos de uso de lo que compramos.