Storify, una herramienta increíble para contar historias a través de fragmentos en redes sociales, al fin es un beta público. Después de pasar meses bajo uso sólo mediante invitación, ahora ha abierto sus puertas para que todo mundo pueda emplear el servicio. ¿De qué va? Es muy sencillo: te ayuda a narrar un acontecimiento mediante la recopilación de información en diversos sitios como Twitter, Facebook, YouTube, Flickr, entre muchos otros. Aquí en ALT1040 ya la hemos usado para revivir el terremoto en Japón o la discusión sobre el documental Presunto Culpable.

Storify es sumamente interesante pues podría ser muy útil para organizar el bombardeo constante de información, haciéndolo coherente, ordenado y dándole un hilo narrativo que nos permita, a través de esta antología, explicar un suceso. De acuerdo con The New York Times, durante su fase privada, el servicio fue empleado exitosamente por periodistas de The Washington Post, PBS, entre otros medios de comunicación.

La empresa, fundada por Xavier Damman y Burt Herman, se encuentra ubicada en San Francisco. De acuerdo con Herman, la idea es que los periodistas que no puedan estar en el lugar de los hechos sirvan como un filtro para contextualizar el flujo de información. Al existir una gran cantidad de datos difundiéndose por la red a cada segundo, lo que hace falta es criterio para ordenarlos. De este modo, cualquiera con acceso a Storify tiene la oportunidad de contar su propia versión mediante el acomodo de sus fuentes.

Por ejemplo, la cadena Al Jazeera ha creado un programa llamado The Stream (La Transmisión), en el cual se recopilan opiniones vertidas en las redes sociales mediante Storify. En un episodio próximo a emitirse, han recolectado vídeos de YouTube, tweets y entradas de blogs sobre el miedo que impera contra el Islam en Estados Unidos. Los productores ensalzan a esta nueva herramienta, diciendo que prácticamente hacen su guión con ella.

Como muchas start-ups que llaman la atención, la cuestión está en el financiamiento. Aunque recientemente recibieron una inyección económica de dos millones de dólares, aún está la interrogación sobre cómo se monetizará Storify. Por lo pronto, no hay planes para ofrecerlo como servicio de pago, pero en el futuro, sus creadores podrían considerar la venta de anuncios o el patrocinio de marcas para hacerlo rentable.

Y ustedes, ¿qué esperan para sacar su propia cuenta? Anímense a probarlo y cuéntenos en los comentarios sus impresiones sobre esta herramienta.