A semanas vista (más de un mes en el caso de Japón) Nintendo 3DS es a todas luces un éxito de ventas. En su primer día por tierras niponas, la consola consiguió agotar un impresionante stock inicial de 400.000 unidades, a todas luces insuficiente acorde a las interminables colas de Akihabara.

Europa fue el siguiente territorio en recibir a la nueva portátil, vendiendo más de 300.000 unidades. La cifra supone el mejor arranque que ninguna otra máquina de Nintendo haya tenido en Europa. Lo vemos claramente si comparamos con los números de Wii y Nintendo DS, que colocaron 87.000 y 105.000 mil unidades en su primer fin de semana.

El éxito también ha acompañado a 3DS en los Estados Unidos, de donde aún no se han desvelado datos concretos. Sí que se sabe (así lo asegura Nintendo al menos) que ésta es la más vendida de sus portátiles en el primer día. Ésto pese a un precio de lo más criticado por la masa de jugadores.

Ahora bien ¿qué ocurre cuando la máquina llega a los hogares? pues dicen medios como The Sun o The Telegraph que las consolas tardan poco en volver por donde han venido, registrándose un escandaloso ratio de devolución. Precisemos en primer lugar que ambos medios suelen caracterizarse por su amarillismo y que por tanto la exageración está a la orden del día en todas y cada una de sus informaciones. Si a ello sumamos el que no proporcionen números exactos, poca credibilidad podemos dar a un conglomerado de citas que bien pudiesen suponer excepciones a la tónica general.

Los afectados hablan de mareos, dolores de cabeza y derivados y argumentan sentirse estafados cuando a la hora de devolver la consola no consiguen recuperar todo lo invertido.

No pocas veces se ha advertido (la propia Nintendo incluso) que las tres dimensiones son una tecnología peculiar, a percibir con notorias diferencias según el usuario. Más que a la compañía, habría que criticar el borreguismo de los consumidores, que se lanzan a comprar la nueva Dual Screen de turno sin comprobar previamente si su propuesta les convence o no.

Las principales cadenas comerciales británicas, por su parte, no han tardado en responder que el índice de devoluciones no es para nada acorde al sensacionalismo reportado por los tabloides, que la máquina está vendiendo soberanamente bien y que de hecho se registran ya los primeros problemas de stock.

Desde Game, por ejemplo, aseguran que menos de cinco consumidores han argumentado sentirse mal tras jugar y explican que no pueden devolver el importe íntegro de compra más que cuando exista algún defecto de fabricación (no siendo el caso).

¿Qué opina Nintendo de titulares tipo "3DS me mareó tras sólo tres minutos"? Eurogamer ha contactado a la compañía, cuya respuesta no ha podido ser más contundente:

Los artículos recientes son incorrectos. El número de llamadas y correos electrónicos con consultas sobre Nintendo 3DS es, en realidad, muy inferior a la tasa registrada durante los lanzamientos de máquinas pasadas y, habiendo hablado con nuestros socios minoristas, sólo hay un puñado de personas que se han ido a las tiendas para solicitar un reembolso.

Nintendo 3DS ha sido diseñada con un potenciómetro que ajusta la profundidad de las 3D y el efecto de forma que cualquiera pueda disfrutar de este producto. Cuando ve cualquier tipo de imágenes en 3D, incluidas películas y televisión, algunas personas pueden experimentar incomodidades menores. Estos efectos secundarios son a corto plazo y no tiene ningún efecto secundario a largo plazo. La mayoría de las personas puede continuar después de tomar un descanso.

Negado el alarmismo, una recomendación: probad antes de comprar, algo que en 3DS se antoja enormemente conveniente, no ya porque vayáis a sufrir ataques epilépticos ni demás exageraciones, sino simplemente porque a lo mejor esta portátil no es para vosotros (por muy a la moda que esté).

Fotografía: El País