FLISoL se gestó allá por 2005 en listas de correo colombianas llenas de entusiastas por el software libre. La idea era difundir durante un mismo día el uso del software libre y abierto con la instalación de distribuciones Linux en las computadoras de los asistentes. Con un espíritu de entrada libre y todo gratuito, el grito de batalla del evento era algo muy parecido a "trae tu equipo, te instalamos software libre y regresa feliz a casa".

Alrededor de cada installfest surgieron de forma natural conferencias, mesas redondas, talleres, sesiones de hacking en vivo, proyección de documentales alusivos como Revolution OS y demás surgidos de una necesidad colectiva de participación y aprendizaje. FLISoL alcanzó sin dificultad el estatus de evento cultural, uno de dimensiones poco conocidas para la comunidad técnica.

Al mismo tiempo el festival se extendió como un polvorín por toda la América Latina; por el sur hasta la Argentina, por el norte hasta México. Pronto FLISoL se erigió como el evento de difusión del software libre más importante de Latinoamérica y, sin duda, del mundo.

Hoy es 9 de abril de 2011 y están por asistir a FLISoL miles de personas curiosas a lo largo de 300 sedes, algunas de ellas españolas. Una buena cantidad de ellas sabrán hoy por primera vez por qué ese software es calificado como libre, cuál es su importancia, cómo les beneficia y, probablemente, que en cierto sentido ese software le pertenece a todos.

Así que les invito a ubicar la sede más cercana a ustedes, visitarla y participar. Encontrarán que es una fiesta rebosante de camaradería, con gente interesante que guiará su entrada al software libre o bien que requiere de la que ustedes puedan ofrecerle. Les aseguro que no se arrepentirán.